Sánchez califica de «política sucia» las acusaciones contra su esposa y su hermano en la Universidad de Harvard

El presidente defiende la inocencia de Begoña Gómez y David Sánchez y responde también por Pegasus, Marruecos, el Sáhara y Ceuta

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de «política sucia» las acusaciones dirigidas contra su esposa, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, durante un coloquio celebrado en la Universidad de Harvard. El jefe del Ejecutivo respondió a las preguntas de varios estudiantes sobre las investigaciones judiciales que afectan a ambos y negó que puedan considerarse casos de corrupción.

Sánchez reconoció que durante su etapa al frente del Gobierno y del PSOE sí se han producido casos de corrupción, pero estableció una diferencia entre esos episodios y las investigaciones que afectan a sus familiares. El presidente defendió que tanto su esposa como su hermano son inocentes y cuestionó las acusaciones formuladas contra ellos antes de que concluyan los procedimientos judiciales.

Durante el encuentro, uno de los estudiantes preguntó directamente a Sánchez por los casos de corrupción que han afectado a su partido y por las investigaciones abiertas en torno a su entorno familiar. El presidente sostuvo que las acusaciones contra Begoña Gómez y David Sánchez responden a una estrategia política que calificó de «política sucia» y defendió las actuaciones realizadas por el Ejecutivo cuando se han detectado irregularidades dentro de sus filas.

La conversación abordó también el caso Pegasus, después de que un estudiante preguntara al presidente por el espionaje sufrido por su teléfono móvil. Sánchez confirmó que su dispositivo fue infectado mediante este programa y aseguró que no se ha podido determinar quién estuvo detrás del ataque. El asunto fue denunciado e investigado judicialmente.

El presidente rechazó además que el espionaje pueda relacionarse con el posterior cambio de posición de España sobre el Sáhara Occidental. En 2022, el Gobierno pasó a respaldar la propuesta marroquí de autonomía para el territorio, una decisión que provocó críticas políticas y modificó la tradicional posición española sobre el conflicto.

Marruecos y Ceuta, también entre las preguntas

La relación entre España y Marruecos también apareció durante el turno de preguntas. Sánchez defendió la política de cooperación desarrollada con Rabat y justificó la importancia estratégica de mantener unas relaciones estables con el país vecino.

La cuestión adquiere especial relevancia después de la crisis migratoria de Ceuta y de las recientes declaraciones del presidente sobre los fallos registrados en el control de la frontera marroquí durante el episodio. Sánchez ha reconocido que se produjeron deficiencias en el dispositivo de control, aunque ha mantenido su defensa de la cooperación con las autoridades marroquíes.

Las preguntas de los estudiantes permitieron abordar así algunos de los asuntos que más presión política han generado sobre el Ejecutivo: las investigaciones relacionadas con Begoña Gómez y David Sánchez, los casos de corrupción en el PSOE, el espionaje mediante Pegasus y la política española hacia Marruecos y el Sáhara.

El coloquio se celebró en el marco de una intervención inicialmente centrada en el impacto de las nuevas tecnologías y las grandes empresas tecnológicas sobre las democracias. Sin embargo, el turno de preguntas trasladó buena parte de la conversación a la actualidad política española y permitió a Sánchez defender públicamente su gestión ante estudiantes de la prestigiosa universidad estadounidense.