La tarifa regulada del gas puede dispararse más de un 50% en octubre

Más de tres millones de consumidores podrían afrontar una fuerte subida de la TUR mientras el Gobierno estudia si interviene para contener el impacto

La Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas podría experimentar una subida superior al 50% a partir del próximo 1 de octubre, según las estimaciones disponibles antes de que se conozca el precio definitivo. La revisión trimestral de esta tarifa regulada llega en un momento de fuerte encarecimiento de los mercados energéticos y afecta a más de tres millones de consumidores, cerca del 40% de los usuarios de gas en España.

La OCU calcula un incremento del 54% en la factura anual para un hogar con calefacción de gas y un consumo aproximado de 9.000 kWh al año. En ese supuesto, el recibo pasaría de unos 600 euros anuales a alrededor de 910 euros, lo que supondría un sobrecoste de aproximadamente 310 euros al año. El aumento final de la factura es inferior al incremento del precio de la energía porque en el recibo también pesan los términos fijos, impuestos y otros costes regulados.

La subida está relacionada con la fórmula oficial de cálculo de la TUR, que incorpora la evolución de los mercados internacionales y da un mayor peso al denominado gas estacional durante los meses de invierno. Según la OCU, este componente representa cerca del 47% del coste de aprovisionamiento utilizado para calcular la tarifa y sus precios se han situado en niveles elevados durante las últimas semanas.

En el caso de la TUR.2, la modalidad más habitual entre los hogares que utilizan gas para calefacción, la estimación de la OCU apunta a que el precio del consumo podría pasar de 4,12 a unos 6,95 céntimos por kWh. Eso supone un incremento cercano al 69% exclusivamente en el componente energético, aunque su impacto sobre el recibo final sería menor por el resto de conceptos incluidos en la factura.

El Gobierno estudia cómo contener la subida

El Ejecutivo tiene sobre la mesa distintas opciones para evitar que la subida de la TUR se traslade íntegramente a los hogares. Una de las posibilidades sería recuperar el mecanismo utilizado durante la anterior crisis energética, que limitaba al 5% el incremento trimestral de la tarifa cuando el coste de la materia prima superaba determinados niveles. La diferencia entre el precio limitado y el coste real era asumida posteriormente por el Estado.

La decisión se encuentra condicionada además por la situación presupuestaria. España no dispone de nuevos Presupuestos Generales del Estado, lo que reduce el margen del Gobierno para asumir el coste de nuevas medidas de apoyo. Durante la anterior crisis energética, el límite aplicado a la TUR generó una deuda de unos 600 millones de euros que posteriormente tuvo que ser compensada a las comercializadoras reguladas.

El Gobierno mantiene conversaciones con las empresas energéticas mientras prepara nuevas medidas ante el aumento de los costes energéticos. Entre las alternativas estudiadas también figura actuar sobre otros componentes de la factura eléctrica y recuperar algunas medidas fiscales para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía.

La situación afecta especialmente a los hogares que utilizan gas natural para calefacción, agua caliente y cocina, precisamente cuando comienza el periodo de mayor consumo. La tarifa regulada está disponible para consumidores domésticos y microempresas con un consumo anual inferior a 50.000 kWh, dentro de los límites establecidos por la normativa.

La cifra definitiva de la TUR para el último trimestre del año se conocerá el 30 de septiembre, un día antes de su entrada en vigor. Hasta entonces, las estimaciones apuntan a una subida que podría superar ampliamente el 50%, mientras el Gobierno debe decidir si aplica algún mecanismo para limitar el impacto sobre los consumidores.