Unas 600 personas han amanecido este lunes acampadas en la Puerta del Sol de Madrid para protestar por la situación de la vivienda, después de pasar la segunda noche en la plaza sin incidentes y pese a la lluvia que estaba prevista. Los participantes mantienen una presencia permanente mientras aumenta la presión sobre el Gobierno ante la inminente aprobación del nuevo decreto sobre vivienda.
En torno a 350 tiendas de campaña permanecen instaladas en el centro de la plaza. Ante el cambio de tiempo, los manifestantes cubrieron buena parte de las tiendas con lonas y se organizaron mediante turnos para garantizar que la protesta continúe durante las 24 horas. Algunos participantes han pasado la noche al raso.
La movilización está impulsada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, que reclama al Gobierno medidas más contundentes frente al precio de los alquileres y los desahucios. Uno de los portavoces de la organización, Gonzalo Álvarez, ha destacado que la acampada está creciendo tanto en número de personas como de tiendas. El sindicato exige que el real decreto sobre vivienda que el Consejo de Ministros prevé aprobar este martes incluya medidas como contratos indefinidos de alquiler y la suspensión de los desahucios cuando no exista una alternativa habitacional.
Durante la protesta se han escuchado consignas como «quiero una casa, no una estafa» y «rentistas culpables, gobiernos responsables». Los organizadores consideran el futuro decreto como un primer paso y reclaman que las medidas vayan más allá para abordar el problema del acceso a la vivienda.

La acampada cuenta además con una cocina popular y un centro logístico en el que se distribuyen agua y alimentos. Durante el día se han organizado actividades como yoga y actuaciones musicales para mantener la movilización en la plaza.
La protesta comenzó tras el caso de Maricarmen
La acampada comenzó durante la noche del sábado, después de la manifestación celebrada en Madrid contra el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que tuvo que abandonar la vivienda en la que había residido durante décadas.
Maricarmen, que permanece ingresada en un hospital, ha trasladado su apoyo a los participantes en Sol y les ha animado a mantener la protesta. «Luchad. Defended lo que es vuestro», señaló en un mensaje dirigido a los acampados.
El Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ha reclamado a la Delegación del Gobierno que «reponga cuanto antes» la normalidad en la Puerta del Sol. El Consistorio ha expresado su sorpresa e indignación por la instalación de las tiendas y ha cuestionado que se permitiera mantener la acampada.
Las movilizaciones se extienden a Barcelona
La presión por la vivienda también se ha trasladado este lunes a Barcelona, donde miembros del Sindicat de Llogateres de Catalunya han protagonizado varios cortes de tráfico en distintos puntos de la ciudad.
Las protestas se han producido en zonas como la calle Córcega, la avenida Diagonal y los alrededores de Sants. Los organizadores han anunciado además nuevas movilizaciones coincidiendo con la presencia de Pedro Sánchez en Barcelona y han planteado incluso una huelga general si el decreto previsto para este martes no incorpora sus principales reivindicaciones.
Mientras tanto, el Gobierno trabaja para cerrar el texto del decreto antes de llevarlo al Consejo de Ministros. Pedro Sánchez ha pedido a los grupos parlamentarios un último esfuerzo para facilitar su convalidación, en un momento en el que las protestas por el acceso a la vivienda han aumentado en distintas ciudades españolas.


