Los vítores al Rey en Ceuta a pesar de haber tardado 64 días en acudir y la demostración de fuerza militar cuando no hace falta, evidencian que este país es surrealista
Lo bueno de ir al circo es la sorpresa. Nunca sabes qué va a ocurrir, incluso a veces parece que nada tenga sentido. Lo mismo aparecen equilibristas, magos, un titiritero, media docena de enanos, un león o, mejor, un ligre, mitad de león y tigre. Como si fuera un mundo aparte del real, la gente se entretiene con situaciones estrambóticas. Y España es un circo, pero en este caso no tiene gracia, puede ser entretenida pero en el fondo es todo un drama absoluto.
Porque ya nada tiene sentido, es como si las corrientes de pensamiento delimitaran el radio de acción de los ciudadanos. Incluso, el propio Rey tiene que alucinar, nadie mejor que él conoce a sus ‘ovejas desnortadas’. Hoy apareció Felipe VI junto a Leticia en Ceuta y todo han sido loas y baños de masas. Cualquiera que viera la escena desde el desconocimiento pensaría que había llegado el salvador, el mesías del pueblo (no elegido) abandonado, el rescatista, el negociador… Pero ni un reproche, ni un «¿por qué has tardado 164 días?», o «ahora ya no vengas, ya es tarde». Nada.
Ceuta fue invadida un 30 de julio y hoy 13 de octubre ha pisado la ciudad y, por si faltaba algún tipo de burla, va a ir a visitar el cementerio musulmán. Recordemos que en verano, mientras la invasión era una realidad, estuvo en su yate, seguro que muy preocupado por su país, pero no fue. Excusas y más excusas. Me imagino a Leticia preocupada en el yate, si es que conviven, metiéndole prisa a Felipe para visitar Ceuta cuanto antes. «Tranquila, disfrutemos de las vacaciones, aunque vayamos dentro de un año nos van a aplaudir. Ya sabes cómo son».
Por tanto, España quizás merezca mucho más de lo que está padeciendo. Quizás los ceutís necesiten otra invasión porque parecen muy satisfechos con su Rey, el representante de todas las ovejas españolas, que ha visitado a sus gentes 64 días después. Para ellos, el problema es Sánchez y la solución parece ser Felipe, sin darse cuenta de que el monarca no hace sino seguir al juego al político; si quisiera un mínimo a su país habría tomado medidas ante este gobierno socialcomunista, pero no, él es de moderación, que es básicamente no actuar nunca y hacer como que estás en contra, pero no tomar acción para que el problema se solidifique y ya sea inamovible. Ante hechos extraordinarios, medidas extraordinarias. El resto es humo. Pero a algunos todavía les engaña y eso que la monarquía empezó en 1978.
¿El ejército, de qué se ríe?
Tampoco entiendo muy bien el clima de positivismo y risas tanto del ejército español como de la facción de la Legión. Solo veo más circo, con la cabra como actor principal en este vodevil sin gracia, donde también se ve a una Ayuso temblando durante el himno. ¿Había algo que celebrar acaso? El mismo ejército que el día 12 de octubre da una muestra de poder, de coordinación y de surrealismo absoluto, sobre todo, porque después de la inacción en Ceuta, creo que era un día para agachar la cabeza y recordar que somos un país ridículo que no sabe ni defender sus fronteras ni echar a los invasores en cuatro días, no para bailes y risas.
Pero no, era tiempo de circo, qué divertido. El palco de autoridades, los tanques, los aviones haciendo la bandera de España y en el fondo, un paripé insoportable cuando hace poco más de tres meses han invadido España y nadie puso freno. Y me da igual los motivos. Si no les permiten actuar, que arda todo a nivel interno. Sea como fuera, no era un día de celebrar nada, solo humo y castillos en el aire porque a la hora de la verdad este país es un circo de los horrores y uno de los grandes culpables es el Rey.


