Irene Montero rechaza el Frente Amplio de Ada Colau y apuesta por su alianza con ERC. «Yo ya tengo un acuerdo con Rufián»

La dirigente de Podemos descarta integrarse en la coalición impulsada por Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns e invita a estas formaciones a sumarse al acuerdo con ERC

Irene Montero ha descartado que Podemos se integre en el Frente Amplio impulsado por Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comuns, una iniciativa que ha situado a Ada Colau como candidata a la Presidencia del Gobierno. La dirigente de Podemos defiende una estrategia propia para reorganizar el espacio político situado a la izquierda del PSOE y apuesta por ampliar el acuerdo alcanzado con Gabriel Rufián y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Curioso porque no le sobran apoyos al partido ultraizquierdista.

La posición de Montero supone un revés para los promotores del Frente Amplio, que buscan reunir a las principales fuerzas de la izquierda alternativa en una candidatura común. Frente a esa propuesta, Podemos pretende mantener su autonomía política y construir una alianza electoral con otras organizaciones. La dirigente morada ha planteado que sean las formaciones que impulsan el Frente Amplio las que se incorporen al marco de colaboración con Rufián, en lugar de que Podemos se sume a la coalición de Colau.

El acuerdo entre Podemos y ERC contempla una colaboración electoral que incluye que la formación morada no presente una candidatura propia en Cataluña y respalde a los republicanos. La alianza también busca proyectarse en el conjunto de España mediante la participación conjunta de Montero y Rufián en actos de campaña. Ambos dirigentes defienden la necesidad de establecer acuerdos entre fuerzas distintas para ampliar el respaldo electoral de la izquierda.

La propuesta abre una disputa sobre el liderazgo y la organización de la izquierda alternativa. Mientras Sumar, IU, Más Madrid y los Comuns apuestan por una candidatura encabezada por Colau, Podemos defiende un modelo de colaboración articulado en torno a su acuerdo con ERC. La diferencia no afecta únicamente a los nombres de los candidatos, sino también a la fórmula con la que cada partido pretende organizar el espacio electoral.

Pese a la negativa a integrarse en el Frente Amplio, las conversaciones entre las distintas formaciones continúan. La posibilidad de alcanzar algún entendimiento dependerá de si ambas partes encuentran una fórmula compatible con sus respectivas estrategias. Podemos rechaza incorporarse al proyecto de Ada Colau, pero invita a sus promotores a sumarse a la alianza con Rufián, una propuesta que deja en el aire la posibilidad de una candidatura conjunta de la izquierda.