Ábalos sale indemne de su primera jornada de juicio y las culpas recaen en Koldo

Los tres testigos que están a su favor declararon que cualquier irregularidad estaría vinculada a Koldo y no a una participación del exministro

José Luis Ábalos, exministro de Transportes, ha salido indemne en la primera jornada del juicio en su contra gracias al testimonio de tres testigos relevantes: José Torres, Francina Armengol y su hijo Víctor Ábalos. Las declaraciones de estos testigos apuntaron a que cualquier irregularidad podría estar vinculada principalmente a las maniobras de su antiguo ayudante, Koldo García, y no a una participación directa del exministro en los supuestos favores a la empresa Soluciones de Gestión.

Durante la sesión, Torres, Armengol y Víctor Ábalos detallaron que la actuación del exministro siempre estuvo marcada por los cauces formales y la prudencia institucional. Según sus testimonios, Ábalos no tomó decisiones que beneficiaran de forma directa a la compañía involucrada, y cualquier contacto o gestión irregular habría sido responsabilidad de García, quien desempeñaba funciones de coordinación y comunicación en la oficina del exministro.

El juicio se centra en determinar si existió algún tipo de intervención indebida por parte de Ábalos para favorecer contratos de Soluciones de Gestión. Sin embargo, la comparecencia de los testigos clave ha reforzado la versión de que el exministro actuó dentro de los límites de su cargo, siguiendo protocolos administrativos y sin implicación personal en decisiones empresariales.

José Torres, excolaborador cercano, explicó que los procedimientos internos y las autorizaciones pasaban por distintos niveles de supervisión, y que García había asumido la gestión directa de ciertos expedientes. Armengol, por su parte, subrayó que no observó ninguna conducta irregular atribuible a Ábalos en los documentos ni en reuniones oficiales.

Víctor Ábalos, hijo del exministro, aportó un testimonio más centrado en la comunicación interna y la supervisión familiar del entorno de su padre, confirmando que cualquier error o irregularidad podría atribuirse a la actuación independiente de García y no a instrucciones de su progenitor. En este caso, estaba clara la dirección del testimonio.

El tribunal, compuesto por tres magistrados, escuchó con atención las declaraciones y recabó detalles sobre la cadena de responsabilidades dentro del ministerio. Las intervenciones de los testigos reforzaron la idea de que Ábalos mantenía un papel formal y distante respecto a la gestión diaria de contratos y favores relacionados con Soluciones de Gestión.

En la sesión se revisaron correos electrónicos, informes internos y actas de reuniones, buscando evidencias de una posible implicación directa del exministro. Sin embargo, los testimonios apuntan consistentemente a que García manejaba los contactos y decisiones operativas, actuando sin instrucción explícita de Ábalos.

Fuentes judiciales señalaron que el arranque del juicio ha colocado a Ábalos en una posición defensiva sólida, dado que los primeros testimonios dejan entrever que su implicación directa en los hechos denunciados es mínima o inexistente. El tribunal continuará escuchando más testigos y revisando documentación en las próximas sesiones.

Nuevos testigos

La próxima jornada se centrará en testigos vinculados directamente con Soluciones de Gestión y en la revisión de contratos y adjudicaciones, lo que podría permitir al tribunal precisar si existió algún tipo de irregularidad más allá de las maniobras del asistente del exministro.

Hasta ahora, el desarrollo del juicio refuerza la narrativa de Ábalos: su papel fue estrictamente ministerial y cualquier anomalía se habría producido en niveles operativos gestionados por terceros. El exministro se mantiene tranquilo y confiado en que los hechos se valorarán objetivamente en las siguientes sesiones.