Es el segundo tenista más joven en llegar a diez semifinales en los grandes torneos, solo superado por Rafa Nadal
Carlos Alcaraz alcanzó este martes en el Open de Australia la única semifinal de Grand Slam que le faltaba tras vencer a Alex de Miñaur por 7-5, 6-2 y 6-1 en 2h15. El español se impuso con claridad a pista abierta, aprovechando la tregua del intenso calor, y mostró eficacia suficiente para controlar el encuentro sin necesidad de desplegar su máximo nivel. Su triunfo le acerca al título que le permitiría completar el póker de Grand Slam en la categoría.
El viernes, Alcaraz se enfrentará a Alexander Zverev, quien superó al estadounidense Learner Tien en cuatro sets y acumuló 24 aces durante el torneo. El murciano reconoció la dificultad de su próximo rival: “Tengo que subir mi nivel. Sascha ha jugado un gran tenis, sólido y agresivo. Tengo que estar listo”, afirmó, consciente del reto que supone el alemán.
Con 22 años, Alcaraz ya acumula 10 semifinales en majors, convirtiéndose en el segundo tenista más joven en lograrlo tras Rafa Nadal. Entre los españoles, es el octavo jugador que llega a semifinales en Melbourne, tras figuras como Nadal, Ferrer, Ferrero, Gimeno, Gisbert, Moyá y Verdasco, consolidando su posición entre la élite del tenis mundial.
Alex de Miñaur intentó mantener el ritmo e incomodar al español, pero su efectividad con el primer servicio y la velocidad de Alcaraz en la pista marcaron la diferencia. El australiano equilibró algunos juegos iniciales, pero sus errores y la consistencia del murciano determinaron el desenlace desde los primeros sets, dejando claro quién dominaba el partido.
La segunda manga confirmó la superioridad de Alcaraz, que rompió nuevamente el servicio de De Miñaur y encaminó la victoria con mayor solvencia. El australiano buscó con insistencia el revés del español, pero la frustración creció a medida que sus intentos no daban fruto y el control del murciano se mantuvo intacto.
Relajado
La tercera manga fue prácticamente un trámite. Alcaraz mantuvo la concentración, mostró precisión en sus golpes y una agresividad medida que impidió cualquier reacción de su rival. El murciano cerró el partido con autoridad, demostrando su capacidad para gestionar la presión y mantener un alto nivel durante todo el encuentro.
Alcaraz destacó la paciencia y el enfoque durante el torneo: “Estoy cómodo, jugando un gran tenis, muy feliz por estar en semifinales”, señaló. Con este resultado, se perfila como favorito para disputar su primera final en Melbourne y acercarse a completar su colección de Grand Slams, consolidándose como una de los más grandes a su corta edad.


