Baja el consumo de alcohol, tabaco y cannabis entre los menores

Desde 1998 no se registraba una cifra tan baja en el consumo habitual de alcohol entre los jóvenes, frecuentado por el 51,8% a día de hoy

El consumo de sustancias psicoactivas por parte de los estudiantes de 14 a 18 años ha bajado de forma generalizada en los dos últimos años, tanto el de alcohol como el de tabaco y cannabis, que cae a su mínimo histórico, según la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes) presentada este miércoles. En una estudio realizado a 35.256 estudiantes de Enseñanza Secundaria de entre 14 y 18 años, el estudio bienal del Ministerio de Sanidad refleja caídas generalizadas de todas las sustancias en todos los tramos temporales analizados, tanto esporádicamente como regularmente. Sí, la juventud es un poco más sana que hace dos años.

Como es habitual, el alcohol sigue siendo la sustancia favorita, pero su consumo frecuente ha descendido al 51,8 %, la cifra más baja desde 1998. Un 73,9 % ha bebido alguna vez en la vida (frente al 75,9 % de 2023) y un 71 % en los últimos 12 meses, 2,5 puntos menos. También disminuyen los consumos extremos: el 17,2% se ha emborrachado en el último mes y el 24,7 % se ha dado un atracón, lo cual sitúa ambos indicadores en sus niveles más bajos desde 2000. La edad media de inicio se mantiene en 13,9 años, empiezan a beber semanalmente a los 14,8 y la primera borrachera la tienen a los 14,6.

A su vez, los adolescentes fuman menos que nunca: el 27,3 % lo ha hecho alguna vez en la vida (un 33,4 % en 2023), el 21,2% en los últimos 12 meses (27,7 %) y el 15,5 % en los últimos 30 días (21 %). Mientras, el consumo diario cae 3,2 puntos hasta el 4,3 %. Suelen empezar a los 14,1 años, y a hacerlo diariamente a los 14,4. La forma más común es combinar cigarrillos de cajetilla y de liar. El 46,4 % ha intentado dejarlo en el último año. Seguramente que el aumento de su precio ha echado para atrás a bastantes jóvenes.

Vapeadores

A su vez, la sustancia ilegal más consumida baja, tanto la marihuana como el hachís: el 21 % lo ha probado alguna vez, el 15,5 % en los últimos 12 meses y un 11,6 % en los últimos 30 días. La edad media de inicio desciende una décima a los 14,8 años. De forma simultánea, la percepción de riesgo ante el consumo habitual alcanza el valor más alto de la serie (94,1 %) y ya lo ven más peligroso que el tabaco.

Por último, la mitad de los jóvenes (49%) ha probado el cigarrillo electrónico. La prevalencia es ligeramente mayor en chicas (50,5 %) que en chicos (48,5 %), y tiende a aumentar entre los 14 y 17 años, con un ligero retroceso a los 18 años. El 50% vapea sin sustancias psicoactivas añadidas, pero la otra mitad lo combina con nicotina y un pequeño porcentaje con cannabis. Paralelamente, la percepción del riesgo de sus efectos en la salud se ha disparado 18,5 puntos hasta el 57,3 %.