La credibilidad del BBVA queda tocada tras el fracaso de la OPA al Sabadell

Las acciones se revalorizaron, pero perdieron la credibilidad de los inversores, por lo que no le queda otra que reconstruir el relato

Sigo dando aún mucho de qué hablar el intento de compra del BBVA al Banco Sabadell. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) confirmó que la oferta de BBVA logró apenas un 25,33% de aceptación, un varapalo para la entidad que esperaba superar con creces el 30% de aceptación. Aun así, las lecturas sobre lo ocurrido son diversas. Por un lado, las acciones, una vez que la OPA no fue adelante hace una semana, se han revalorizado un 7,5% en el IBEX 35. Podría suponer una buen noticia, aunque más bien se desprende un sabor agridulce para la compañía, que indudablemente ha sufrido un golpe institucional y reputacional, de modo que habrá que estar atentos a sus próximos movimientos.

Expertos bancarios señalan que el banco que preside Carlos Torres deberá volverse a ganar la credibilidad de sus inversores tras una política de inversión que últimamente no ha fructificado. “Deberá reconstruir su narrativa de crecimiento y reequilibrio, en parte centrada en la integración de Sabadell«, comentan. Es cierto que el banco desveló al mercado, con su última presentación de resultados, un sólido plan estratégico, con 6.300 millones de euros más en dividendos. No obstante, los expertos consideran que la entidad necesita medidas que reduzcan su “excesiva dependencia de los mercados emergentes, en especial México”, señala el informe, lo cuál es una “preocupación creciente” entre los inversores institucionales.

Posibilidades

Aun así, el plan de choque puede contar con óptimos resultados si se aplica correctamente. El banco Jefferies, por ejemplo, aseguró que “no hay sinergias inmediatas, pero BBVA dispone de munición suficiente para dejar un buen saber de boca”. De acuerdo con estos expertos, el banco vasco sigue ofreciendo una combinación “rara en Europa” de alto retorno sobre capital tangible (RoTE), crecimiento por encima de la media y fuerte generación de capital. Los expertos no tienen dudas de que la operación con el Banco Sabadell tenía sentido estratégico a largo plazo para BBVA, pero también suponía un freno temporal por las restricciones regulatorias