Marlaska vuelve a mentir gravemente: El CNI alertó a Interior de lo que pasaría en Ceuta

Según la información publicada por Cadena Ser, semanas previas al ataque, el gobierno ya estaba informado de modo que lo habría permitido

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) trasladó en varias ocasiones al Ministerio del Interior que existía un riesgo real de que se produjera una entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos hacia Ceuta, según han asegurado a la Cadena SER fuentes relacionadas con la seguridad del Estado. Estas fuentes sostienen que las advertencias se produjeron durante las semanas previas a la crisis migratoria registrada el pasado 30 de julio, cuando más de 50.000 personas trataron de acceder a la ciudad autónoma y, según los últimos balances conocidos, al menos 94 personas perdieron la vida.

De acuerdo con estas fuentes, el servicio de inteligencia español no comunicó el momento exacto en que se produciría la entrada, pero sí trasladó que la amenaza era creciente y que existía un riesgo elevado de que se desencadenara un episodio de grandes dimensiones. En ese contexto, afirman que el Ministerio del Interior disponía de información suficiente para conocer que la situación podía agravarse.

Las mismas fuentes sitúan el origen del incremento de la presión migratoria en la sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado 8 de julio, en la que se estableció que no podían practicarse devoluciones inmediatas de quienes accedieran a nado a Ceuta y Melilla. Según su versión, esa resolución judicial habría generado un «efecto llamada» al detectarse un vacío administrativo que posteriormente habría sido aprovechado por redes dedicadas al tráfico de personas para organizar la llegada de miles de inmigrantes.

Siempre según estas fuentes, el CNI trasladó a Interior la preocupación existente por esa evolución, aunque sin concretar una fecha específica para la posible entrada masiva. Asimismo, sostienen que la frontera de Ceuta se encontraba «infradotada» de medios de seguridad, circunstancia que, a su juicio, dificultó la capacidad de respuesta cuando finalmente se produjo la crisis.

Las fuentes consultadas por la SER aseguran que existía malestar dentro del entorno del servicio de inteligencia después de que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, manifestara públicamente que no había recibido ningún informe del CNI que advirtiera de una operación de las dimensiones registradas el 30 de julio.

Según estas mismas fuentes, el debate no gira únicamente en torno a la existencia o no de las advertencias, sino también sobre la suficiencia de los recursos desplegados para proteger la frontera. En su opinión, la capacidad operativa disponible en Ceuta era insuficiente para afrontar una situación de tal magnitud.

Interior niega haber recibido avisos sobre una entrada masiva

Frente a esas afirmaciones, el Ministerio del Interior mantiene una versión distinta. El departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska insiste en que no recibió ningún aviso específico del CNI sobre una entrada masiva como la que finalmente se produjo.

El ministro declaró públicamente que «no hay ningún informe al respecto de que una situación como la acontecida el día 30 hubiera podido surgir», rechazando así que existiera una alerta concreta por parte de los servicios de inteligencia.

No obstante, Interior sí reconoce que desde mediados de julio había detectado un incremento progresivo de las llegadas de inmigrantes a nado hasta Ceuta. Según el Ministerio, esa evolución llevó a reforzar el dispositivo de vigilancia de la frontera conforme aumentaba la presión migratoria, aunque no ha detallado el número de efectivos o los medios adicionales desplegados durante esos días.

Las versiones enfrentadas entre las fuentes relacionadas con la seguridad del Estado y el Ministerio del Interior mantienen abierto el debate sobre la gestión previa de la crisis migratoria, aunque la lógica dice que un ataque planificado de tantas miles de personas no se produce de manera casual, por lo que todos los servicios de inteligencia debían conocer con precisión lo que posteriormente ocurrió.