Nunca un Presidente de Gobierno de la España democrática se ha humillado tan claramente para continuar al frente del Ejecutivo. Ha habido circunstancias en las que quien se encontraba al frente del gobierno tuvo la ocasión haber alcanzado acuerdos, algo realmente humillante para continuar llevando las riendas del país, pero su dignidad no estaba en subasta y, por tanto, renunciaron. Porque colocaron, por delante, sus principios y valores frente a continuar gobernando. Pero, el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha seguido el camino de algunos de sus predecesores, como Felipe González y su dignidad ha salido a subasta. Lo que significa que se ha humillado. Pero lo más preocupante y grave es que esa humillación arrastra al conjunto de la sociedad española. Algo que ni siquiera valora el líder del gobierno, porque sus prioridades no coinciden con las del resto de los ciudadanos españoles. Su objetivo es continuar como inquilino de la Moncloa. Aunque para ello Sánchez tenga que humillarse a través de romper las costuras de la democracia por una de las partes más sensibles. El principio de solidaridad entre las Comunidades Autónomas.
El socialismo, el clásico español, el que lideraba Felipe González o Rubalcaba, ha defendido, en numerosas ocasiones, que el que más tenga, más pague. Incluso el mismo Sánchez lo ha puesto en práctica, aunque de manera muy discutible y desordenada, con los bancos y las eléctricas ‘asándoles’ a impuestos. Pero, en esta ocasión Sánchez ha errado defraudando a todos, incluidos a muchos socialistas. Ha ‘dado una patada’ a ese principio de solidaridad, que no forma parte, en exclusiva, del patrimonio socialista. Es un principio del que se nutre cualquier ideología que apueste por la igualdad y la lucha contra la pobreza.
A Pedro Sánchez también, le trae sin cuidado lo que ocurre en el plano internacional a pesar de que se están inaugurando capítulos de la historia contemporánea de suma relevancia para el futuro del orden internacional. Incluso el sucedido en Venezuela con la detención del sátrapa y dictador Nicolás Maduro. A pesar que esa detención le proporcione muchos dolores de cabeza y pesadillas a su amigo y expresidente del gobierno español, Zapatero. A la vez se le pueda tornar en un verdadero calvario judicial y puede salpicar al entorno del gobierno que preside. Todo esto Sánchez lo coloca en un segundo término y se dedica a lo que verdaderamente le interesa de una manera muy intensa. Se dedica a emplearse en llevar a cabo una carrera desbocada hacia adelante. Quiere hacer lo imposible. Correr y dejar atrás algo de lo que es imposible desprenderse. Quiere huir de la corrupción que le acecha y conservar, a la vez, su privilegiada posición. Para ello se ha humillado cediendo a la petición de un partido catalán independentista como es ERC.
Ha recibido, en Moncloa, a su líder, Oriol Junqueras. Solo le ha faltado colocarle una alfombra para que no se manche las suelas de los zapatos, no vaya a ser que se moleste por pisar el suelo de una España de la que reniega. Sánchez ha abierto las puertas de la Moncloa a un personaje con unos antecedentes delictivos. Mientras a los máximos responsables de la oposición como al líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, que no ha sido convocado por Sánchez a la Moncloa en ninguna ocasión desde que llegó al gobierno hace siete años. Pero sí lo ha hecho con Junqueras, un delincuente que ha sido condenado a 13 años de prisión y 13 de inhabilitación absoluta, por sedición con malversación agravada de fondos públicos y autor del golpe de estado en Cataluña. Y no parece que esté cumpliendo su condena. La visita a Moncloa es posible que se halle en el capítulo de representación política. Una responsabilidad que presuntamente viola la condena. Si está inhabilitado para ocupar un cargo público, ¿en calidad de qué acude a Moncloa? Lo que se deduce que está incumpliendo la sentencia.
Es una verdadera tomadura de pelo a la Justicia que hasta ahora no ha emitido ningún comunicado ante, presuntamente, un fiasco en el cumplimiento de la pena. Aunque lo que más llama la atención es que partidos como el PP o VOX no se hayan pronunciado ante este episodio protagonizado por el máximo responsable de ERC. Además, es muy llamativo que Junqueras haya relegado a otro miembro destacado de la formación independentista, Gabriel Rufián. Un hecho que abre un interrogante: ¿Gabriel Rufián ha sido desalojado de primera línea de ERC?. Es muy posible que en los diez años que lleva representando a los republicanos en Madrid se haya contaminado de España y se haya españolizado y eso no es recomendable para una formación separatista como ERC.
El recibimiento al delincuente Junqueras es más que cuestionable. Podríamos encuadrarlo bajo un episodio anti democrático. El que un presidente del gobierno reciba a una persona que causó graves daños a la sociedad formando parte de un golpe de estado no es algo habitual en cualquier estado democrático. Muy al contrario, quien así lo hace prostituye y contamina el estado de derecho.
Aunque no es la primera vez que Sánchez recibe a gentes indecentes y delincuentes. Recibió, con fotografía grande y a todo color, a una individua manchada con la sangre de las víctimas del terrorismo como es Merche Aizpurúa. En uno de los capítulos más despreciables que ha protagonizado, Pedro Sánchez, sin ‘despeinarse’ además. La representante de BILDU, en el Congreso, Aizpurúa, fue condenada por colaboración con la banda terrorista ETA. Por tanto, el recibimiento fue insultante para todos los ciudadanos de este país, pero sobre todo para las víctimas del terrorismo.
A petición del delincuente Junqueras, como representante de ERC, Sánchez concede un extra de recursos públicos hacia la comunidad catalana, rompiendo la ‘camaradería’ entre comunidades. La entrega de esos 5.000 millones de euros a Cataluña, que ha exigido Junqueras, desajustando los presupuestos del estado, es el último gran timo que Sánchez realiza perjudicando al resto de españoles, rompiendo el principio de solidaridad. Esa posible entrega o, lo que es lo mismo, ese chantaje, no sirve para la mejora de la calidad de los servicios que presta la Generalidad de Cataluña. Seguirá sirviendo para nutrir al independentismo catalán, que ha demostrado ser un ‘manirroto’ en la gestión de recursos públicos. Año a año, el déficit de Cataluña se va incrementando hasta cotas casi inasumibles. Siendo una Comunidad que ingresa muchos recursos, a base de una política recaudatoria claramente confiscatoria, los servicios que presta caminan en sentido contrario. Cuanto más se recauda, más deterioro de las prestaciones públicas y de manera acelerada además, entrando en un gran déficit.
Cataluña, hacia abajo
La sanidad catalana es una de las mayores debilidades de los servicios que se prestan. Es una de las más deficitarias y más lentas. Rompen la paciencia de cualquier solicitante. La escasez de médicos es alarmante, lo que sirve para incrementar la insatisfacción de los catalanes, sobre todo en una materia tan sensible como es la salud. Pero tampoco se escapa de esa mala gestión la enseñanza. Se encuentra a la cola en calidad. De ello tiene buena culpa la imposición del catalán como lengua vehicular violando los derechos de los padres a elegir la lengua de enseñanza para sus hijos. La escuelas y colegios de Cataluña se hallan en el ‘pelotón de los torpes’, según los informes PISA. Junto a la comunidad vasca son las dos a la cola en valoración de la educación. A pesar de que son comunidades ricas, la gestión de los recursos es, como se observa, sensiblemente mejorable. Los independentistas catalanes junto a los socialistas no han dejado de acusar al resto del país de que “España nos roba”, sobre todo destacaban a la Comunidad madrileña por bajar impuestos y sacaban de esa ecuación acusadora a País Vasco y Navarra ya que sus gobiernos mostraban su empatía hacia los catalanes independentistas.
La queja contra el resto del territorio español no estaba fundamentada en nada. Hay que recordar que la última reforma de financiación de las comunidades se llevó a cabo entre el gobierno de Zapatero y ERC en el año 2011 excluyendo al resto de comunidades. Una reforma que trajo, al cabo de dos años, la queja de ERC por esa financiación. Cataluña, al demostrar su mala gestión, su financiación en el exterior se hace casi imposible por el riesgo que los mercados señalan. De ahí el interés a pagar sería inasumible, dada la deficiente administración que ha llevado a cabo el gobierno de la Generalidad. Incluso, me atrevería a decir que a la subasta de bonos acudirían un reducido numero de inversores como sucedió en la subasta de bonos denominados patrióticos. Tuvo que suspenderse la emisión por falta de inversores pese al elevado interés que ofrecían.
Volviendo a la reunión en Moncloa de Junqueras y Sánchez, que no extrañe un futuro saqueo fiscal a todos los españoles para pagar esos 5.000 millones de euros. Porque no es posible, como nos ha querido vender la Ministra de Hacienda, Montero, que la ‘caja común’ continúe con los mismos recursos a Cataluña, si no se elevan los impuestos al resto de españoles. Todo ello disfrazado de una reforma de financiación de las Comunidades Autónomas. Reforma que lleva diez años de retraso. En este proyecto de reforma, Cataluña recibe un 180% más que la Comunidad de Extremadura y un 25% más que Aragón. Lo que confirma que quien más aporta a la caja común más recibe, quebrándose el principio de solidaridad. A excepción de Madrid que, a pesar de ser la que más aporta, no recibe la que más y además se le penalizaría si baja los impuestos a los ciudadanos. Una demostración más del rechazo que le inspira la presidenta de la Comunidad madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a Pedro Sánchez. Rechazo que se traduce en envidia por la buena gestión que realiza, incrementando su popularidad y confianza, es decir aumentando la representación en la Asamblea de Madrid del PP. De ahí las mayorías absolutas que cosecha a pesar de las políticas regresivas que exporta el gobierno socialista hacia la capital.
Pero regresemos, de nuevo a la Moncloa. El Presidente del gobierno ya no desempeña el papel de Primer Ministro de España. Actúa en clave de supervivencia política y de ahí esta cesión humillante, porque Cataluña es la cesta de los ‘huevos de oro’ para sostenerle al frente del consejo de ministros. Y Salvador Illa, su exMinistro de Sanidad y presidente de la comunidad catalana, como su mejor embajador y aliado.
Un aliado al que hay que proteger ya que esa financiación extra a Cataluña de los 5.000 millones de euros también se realiza en clave para que ERC apruebe los presupuestos de la comunidad catalana. Sin la aceptación de ERC, las cuentas catalanas no se podrían aprobar. Los diputados socialistas del PSE, que son elegidos en Cataluña, son tan numerosos que cimientan la representatividad en el Congreso. En Cataluña la versión socialista está más cerca del nacionalismo independentista, marcando una diferencia con relación al socialismo de otras comunidades, entre las que se encuentra la manchega. De ahí la convergencia de intereses de Sánchez y de los independentistas.
Page, mucho ruido para nada
Sánchez está demostrando que no tiene principios. Solo le interesa su futuro. Trata de prolongar su mandato. Resta más de un año para la convocatoria de los comicios generales, pero la legislatura no da más de sí. La gobernabilidad de España se encuentra en vía muerta, inmersa en una profunda crisis. Son tan importantes las dificultades por la que atraviesa su liderato que se están oyendo, cada vez más voces discrepantes en el seno socialista. Además, los apoyos que tenía Sánchez para gobernar se han reducido hasta el punto que ni siquiera se atreve a presentar los presupuestos. Una presentación que estaría abocada al fracaso. Sabe que serán rechazados por los mismos partidos que le auparon a la presidencia. El socialista y presidente de Castilla la Mancha, Emiliano García Page, que es junto con el de Asturias los únicos socialistas que presiden las comunidades autónomas, es una de las voces discrepantes más destacadas del socialismo. Se ha mostrado muy contrariado con la cesión de miles de recursos a Cataluña, al romper el principio de solidaridad autonómico. Aunque, sus protestas encajan en la personalidad de un personaje que ‘grita y protesta’ pero no actúa de forma coherente. Si mostrara ese rechazo de modo activo, la humillación que está propiciando a la sociedad española no se llevaría a cabo. Esa voz discrepante solo se guía por los sondeos electorales que le son adversos, en vísperas de asomarse a los próximos comicios en la región manchega.
En las recientes elecciones celebradas en Extremadura, los representantes de PP y VOX arrasaron. Los extremeños se decantaron por las formaciones de derechas de una manera contundente. Extremadura, tras varias décadas gobernadas por el socialismo, sufrió una humillante derrota. Lo que supone que es un precedente muy preocupante para el socialismo manchego. Page mirando de reojo a las encuestas de la comunidad manchega de la que él es su presidente, y a los resultados que hubo en Extremadura actúa en consecuencia. Hace mucho ruido vareando las ramas para que caigan muchas nueces y las pueda recoger. Page ve peligrar su presidencia al frente de la comunidad manchega y por tanto levanta la voz, pero solo es eso, ruido. Levanta la voz para disimular su rechazo a Sánchez. Aunque la realidad es que sigue militando en el PSOE, además, los parlamentarios manchegos, dependientes de Page, en el Congreso de los diputados se han mantenido leales a Sánchez y no han roto en ninguna ocasión la disciplina de voto. Mostrando de esa manera sus desacuerdos con las políticas dictadas desde la Moncloa.
Un hecho que pone de relieve las falsedades de Page, además confirma su falta total de coherencia. Si Page fuera un socialista íntegro y pusiera en práctica sus discrepancias, hacía tiempo que Sánchez no residiría en la sede de la presidencia del gobierno. Pero afortunadamente esa cesión de los recursos aportados por toda la sociedad española tiene que pasar por el ‘examen’ de la aprobación en el Congreso de los Diputados. Un examen que no le garantiza que lo apruebe. Las exigencias más elevadas de otros partidos independentistas catalanes como JUNTS no dejarán que se lleve a cabo la cesión insolidaria. Si lo consiente sería una victoria de ERC y los de Puigdemont no están dispuestos a perder cuota de apoyo de los catalanes. Sería, de ser aprobados, una derrota para JUNTS y no parecen estar dispuestos a ello.


