Apunten bien el nombre de la consejera de justicia del Gobierno Vasco, la socialista, María Jesús Carmen San José López. Tomen buena nota de una mujer sestaoarra que se ha ganado por méritos propios el desprecio de un sector muy importante de la ciudadanía. Sobre todo, es merecedora de la ‘moción de reprobación’ que le presentan las víctimas del terrorismo de ETA. Pero como vivimos en una sociedad que no es uniforme, no me cabe duda que ha cosechado muchos aplausos realizados por los miembros de ETA y sus ‘admiradores’. Aplausos de miserables, acompañados con descorches de botellas de cava y brindis para recuperar la vieja costumbre y tradición de los etarras cuando ponían a trabajar las balas y las bombas y conseguían su objetivo, el asesinato de inocentes.
La señora San José, Consejera de Justicia, ha decidido formar parte del mecanismo injusto, facilitado por el gobierno de España de Sánchez, en un ejercicio claro de traición a las víctimas de ETA, que pone en libertad condicional, a los asesinos de la banda terrorista ETA. Asesinos entre los que se encuentran el que fuera jefe de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki. Un personaje sentenciado a 400 años de cárcel que entre otros delitos fue el colocar una bomba lapa al socialista Eduardo Madina que perdió una pierna. Además, tiene 22 causas pendientes, entre asesinatos y atentados. Entre las que se encuentra el último atentado mortal, el de la T-4 del aeropuerto madrileño de Suárez-Barajas, que Txeroki, presuntamente dio la orden. Un atentado en el que murieron dos personas, Carlos Alonso Palete y Diego Armando Estacio. Un atentado que otro personaje siniestro como el socialista y expresidente Zapatero, calificó como “accidente». Una calificación más que insultante para las familias de las dos víctimas.
Txeroki solo tendrá que volver al centro penitenciario a dormir. Y no se sorprendan si le ven paseando por las calles con una sonrisa en sus labios en una clara señal de burla y desprecio hacia todos los que han sufrido el terrorismo de la banda terrorista que dirigía. San José ha dejado en la calle a un peligroso delincuente de manera injusta generando una alarma social, dado que ha demostrado tener mucha facilidad para apretar el gatillo. A raíz de esta demostración, la consejera de seguridad, ¿cómo sabe que no volverá a repetirlo? ¿Qué garantías tiene San José que, Txeroki una vez fuera de la cárcel y debido a las causas que tiene pendiente con la justicia, regrese a la cárcel? Se ha puesto en libertad ‘alquilada’ a un miserable asesino que sin pagar por sus delitos y ahora ve cómo se le abren las puertas de la cárcel. Con ello se ha insultado y pisoteado a las víctimas del terrorismo. Sin haber mostrado ni una gota de arrepentimiento disfrutará de una libertad inmerecida e insultante para toda la sociedad. Sin duda, no se descarta que en breve le recibirán sus colegas miserables en su pueblo, con un homenaje al más puro estilo mafioso. Porque en definitiva es eso, un despreciable mafioso.
Para que esto suceda hacen falta ‘gentuza’, como María Jesús San José, que facilite la puesta en libertad de asesinos convictos y confesos que nunca han mostrado su arrepentimiento. Es lamentable que una socialista se humille para formar parte de la estrategia de blanqueamiento del terrorismo, a pesar de tener a varios compañeros descansando en las tumbas. De forma anticipada y violenta perdieron la vida gracias a gentes que estaban a las órdenes de personajes como éste. Un terrorista que no debería pisar la calle hasta pagar a la sociedad por los delitos cometidos. María Jesús Carmen San José se ha convertido en un servil instrumento de la banda terrorista ETA, al poner en práctica una de sus exigencias. Exigencias que han sido verbalizadas por sus portavoces integrados en la banda Bildu. En agrupaciones que están lideradas por otro terrorista condenado como es Otegui, con el que ha firmado el PSOE blanquear a ETA, para que su líder, Pedro Sánchez, continúe gobernando.
No hay mayor blanqueamiento que ponerlos en libertad. Pero no debemos olvidar que también a Sánchez, Otegui y su banda, le han exigido sacar a ETA de las listas de grupos terroristas en el ámbito internacional. Es un precio por presidir el gobierno de España que debería ser rechazado, por la sociedad, de manera contundente y democrática, a través de las urnas, que es lo que ya ha empezado a ocurrir en términos autonómicos. La continuidad de Sánchez en el gobierno de España está manchada de sangre. La sangre de todas las víctimas del terrorismo de ETA entre las que se encuentran 23 niños.


