El francés, cuya carrera parecía totalmente estancada hace un par de años, logra por primera vez el galardón, por delante de Yamine Lamal y Vitinha, en una gala de nuevo con aroma español. Luis Enrique, mejor entrenador.
El jugador del París Saint Germain, Ousmane Dembelé, es el nuevo balón de oro 2025, sustituyendo así al español del Manchester City, Rodri, vencedor de la pasada edición. Se trata del sexto jugador francés que lo consigue, tras Kopa, Platini, Papin, Zidane y Benzema. En la gala cuyos premios entrega la revista France Football, el francés consiguió un galardón merecido, después de ser el mejor jugador del equipo vencedor de la pasada champions, el PSG de Luis Enrique, a su vez nombrado mejor entrenador. Lamine Yamal, a sus 18 años y siendo claramente el máximo candidato a discutirle el cetro al extremo, quedó segundo, por delante del también jugador del conjunto francés, Vitinha. La española Aitana Bonmatí consigue su tercer galardón consecutivo.

Si hace dos años alguien hubiera apostado a que Dembelé iba a ser nombrado el mejor jugador del mundo en 2025, se hubiera hecho rico. La historia del extremo representa las dos caras de la moneda. Por un lado, su trayectoria en el Barça fue calamitosa. En una de las peores operaciones que se recuerdan, el conjunto catalán pago alrededor de 140 millones de euros al Borussia Dortmund. Sin duda, una de las grandes apuestas en la historia del club culé, pero no resultó. Su indiscutible talento brotaba a cuentagotas, en una espiral de lesiones, ausencias y dudas acerca de su vida privada. El gran deportista es el que nace y se hace. Dembelé nació para esto, su indiscutible talento y rapidez venía de serie y por ello el Barça se la jugó con él. Pero como el mismo dijo posteriormente en una entrevista a France Football precisamente. «Ya era profesional, pero ahora lo soy un poco más. Ahora, incluso en los días de descanso, me gusta ir al centro de entrenamiento, recuperarme, trabajar con los fisios. Antes, me iba a casa, jugaba a NBA 2K, veía un poco de tele», sincerándose con esta frase. «También era más joven, es normal. Pero, al final, lo pagas caro, y lo vi especialmente en Barcelona. Llegué allí joven, jugué de los 20 a los 26 años, tuve muchos problemas físicos. Aprendí mucho, me sirvió. Ahora conozco mucho mejor mi cuerpo, y por eso me lesiono menos».
Finalmente, la paciencia de la directiva blaugrana se agotó y su venta prácticamente solo pudo cubrir una tercera parte de lo gastado en un inicio. El PSG cerró su adquisición por 50 ‘kilos’ de los cuáles solo abonó finalmente 35 debido a una cláusula en el contrato. Un chollo absoluto para un futuro balón de oro. Aun así, sus inicios en la capital francesa tampoco fueron fáciles. Ya sabemos que Luis Enrique no se casa con nadie y menos con un jugador que traía fama de poco profesional. Le costó empezar en París, pero de la mano del asturiano, se ha convertido en un jugador total; desequilibrante y resolutivo pero también el ‘Lucho’ parece haberle hecho entender lo que pretendió con Mbappé. «Si eres el mejor, tienes que dar ejemplo al resto. Michael Jordan defendía como una bestia y por eso los Bulls ganaban. Tú tienes que defender el primero», le llegó a decir al ahora delantero del Real Madrid, una imagen que desveló el documental del español. Parece que Dembelé lideró al conjunto parisino incluso mejor que su antecesor. No hay que olvidar tampoco que Dembelé es campeón del mundo con Francia en 2018 y subcampeón en 2022.
El PSG, como no podía ser de otra manera, fue el gran vencedor de la noche. Además de Vitinha como balón de bronce, Achraf Hakimi fue sexto. Por delante de Mbappé y por detrás de Salah y del jugador del Barça, Raphinha. Además, entre los 30 mejores se encontraban otros dos españoles: Pedri (11º), que sorprendentemente no entró en el ‘TOP 10’ y Fabián Ruiz (24), también en las filas de los franceses. No por esperado tiene menos importancia el galardón a Luis Enrique como mejor entrenador, lógico tras levantar la Champions en un equipo que ya no tenía ni a Messi ni a Neymar ni a Mbappé. A veces, menos es más. El auténtico líder muchas veces está en el banquillo, no sobre el verde.
Mientras tanto, Vinicius representó la cruz en la gala. Si el año pasado, todo parecía predispuesto para que levantase el ansiado premio que, finalmente, recayó en Rodri, esta vez cayó al puesto número 16, lógico en función de la mala temporada del brasileño, habitualmente envuelto en polémicas.


Aitana, triplete increíble
La otra gran ganadora de la noche fue la española Aitana Bonmatí. Por tercera vez sonó el nombre de la centrocampista del Barcelona y de la selección española entre las paredes del Théâtre du Châtelet de París para elegirla como mejor futbolista del mundo. La catalana ganó Copa, Liga y Supercopa y fue subcampeona de Europa como culé y con la Selección. Al final, se impuso en la votación definitiva a Mariona Caldentey, campeona de la Champions con el Arsenal y otra de las grandes favoritas de la noche. Andrés Iniesta, uno de sus ídolos le entregó su tercer Balón de Oro.
“Tercera vez consecutiva y ya no sé muy bien qué decir, el teatro impresiona muchísimo. Gracias a France Football, que podía haber sido de cualquiera de vosotras, si pudiera compartirlo, lo haría. Ha sido un gran año de un gran nivel, y compañeras que están aquí lo merecen”, declaró Aitana, que también agradeció a sus ídolos el fútbol aprendido de ellos, sobre todo de un Iniesta que le entregó el premio. “Esto no lo conseguimos solas, es gracias a un colectivo muy grande, catorce años en el club de mi vida y espero poder disfrutar este escudo y llevarlo muchos más años”, concluyó.


