El despliegue policial frena los disturbios de Blocus en Halloween: miles de identificados y decenas de detenidos

Los dispositivos especiales de seguridad desplegados en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades españolas evitaron nuevos episodios de saqueos y vandalismo durante la noche

La amenaza de nuevos disturbios vinculados al movimiento Blocus marcó la noche de Halloween en varias ciudades españolas. Las fuerzas de seguridad desplegaron dispositivos extraordinarios para impedir que se repitieran los episodios de vandalismo y saqueos registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre. El resultado fue una jornada que, pese a la tensión y al importante despliegue policial, transcurrió sin grandes altercados en las principales zonas comerciales.

Miles de personas fueron identificadas y se practicaron numerosas detenciones en distintos puntos del país. Los operativos también permitieron requisar objetos potencialmente peligrosos, herramientas y sustancias, además de levantar actas por infracciones administrativas. Las cifras varían según la ciudad y el momento del balance, por lo que no deben confundirse los datos de cada dispositivo con un único recuento nacional.

La convocatoria de Blocus había generado preocupación entre comerciantes y autoridades después de que circularan por redes sociales mensajes que animaban a protagonizar saqueos, ataques a establecimientos y actos vandálicos durante la celebración de Halloween. La posibilidad de que se reprodujeran las imágenes de Barcelona llevó a reforzar la vigilancia en los centros urbanos y a adoptar medidas preventivas excepcionales.

Barcelona, Valencia y Palma concentran buena parte del dispositivo

En Barcelona, uno de los principales focos de preocupación, los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana desplegaron centenares de agentes para controlar los accesos al centro y evitar nuevas concentraciones violentas. El balance oficial fue de 1.440 personas identificadas, tres detenidos y 127 actas administrativas. Dos de los arrestados eran adultos sobre los que pesaban órdenes de búsqueda y detención, mientras que el tercero era menor y fue detenido por resistencia y desobediencia a los agentes.

En Valencia, el dispositivo policial terminó con 22 detenidos y 431 personas identificadas. La Policía Nacional desplegó unidades especiales, agentes antidisturbios y vigilancia aérea para proteger las zonas comerciales. También se levantaron 104 actas por tenencia o consumo de drogas y otras 15 por armas y diferentes infracciones. Las detenciones correspondieron a distintos delitos, entre ellos tráfico de drogas, hurtos, estafas y quebrantamientos, por lo que no todas pueden atribuirse directamente a Blocus.

En Palma de Mallorca, la Policía Nacional identificó a 200 personas durante la noche del viernes y la madrugada del sábado, en su mayoría jóvenes, y practicó nueve arrestos de menores propuestos para sanción. Además, levantó 40 actas administrativas. Los registros permitieron localizar elementos peligrosos, entre ellos líquidos corrosivos, y pequeñas cantidades de droga. Durante la segunda convocatoria del sábado fueron identificadas otras 112 personas y se levantaron 23 actas.

Madrid evita los incidentes y los comercios blindan sus escaparates

En Madrid, la jornada transcurrió sin incidentes relevantes pese a las convocatorias difundidas en redes sociales. La Policía Nacional reforzó la vigilancia en zonas comerciales como Gran Vía, Montera y la Milla de Oro, donde numerosos establecimientos habían protegido sus escaparates con paneles de madera ante el temor a nuevos saqueos.

La preocupación de los comerciantes tenía como antecedente los graves altercados del 24 de octubre en Barcelona, que dejaron 133 detenidos y más de 600 personas identificadas, según el balance difundido entonces. Algunos negocios adelantaron sus cierres y otros optaron por reforzar la protección de sus instalaciones para evitar daños.

La situación también obligó a reforzar la seguridad en otras localidades, entre ellas Bilbao, Málaga y distintas ciudades catalanas. Las fuerzas policiales habían realizado detenciones preventivas durante los días anteriores para tratar de frenar las convocatorias y localizar a personas que presuntamente difundían mensajes para organizar saqueos y ataques contra establecimientos.

Blocus, bajo la investigación policial

El movimiento Blocus se ha convertido en objeto de investigación policial después de los episodios violentos registrados en Barcelona y de la difusión de nuevas convocatorias para Halloween. Las investigaciones se centran, entre otros aspectos, en los canales de mensajería utilizados para coordinar las concentraciones y en las personas que presuntamente promovieron los actos vandálicos.

Uno de los arrestos más relevantes fue el de un joven paquistaní de 20 años en Picanya (Valencia), considerado por los investigadores el fundador e impulsor de Blocus en España. También se produjeron detenciones de personas sospechosas de participar en la organización y difusión de las convocatorias.

El extraordinario despliegue policial y las medidas preventivas consiguieron evitar que las convocatorias se tradujeran en nuevos saqueos generalizados. El mismo despliegue que, claramente, no se dio en otros casos como fue la invasión a Ceuta. Está claro que cuando se quiere actuar, se hace.