La diplomacia es un eje muy relevante en materia de relaciones internacionales. Es por ello que los embajadores de cada país deberían ser personal de carrera, es decir, personas que nada deberían tener que ver con los partidos políticos. Una asignatura pendiente de nuestra democracia que se podría resolver mediante una convocatoria pública algo parecido a una OPE. Aunque esta solución es una de algunas de ellas. La independencia de los embajadores es un valor a tener muy en cuenta llegado el tiempo de crisis entre países. Esa independencia suele generar confianza. Los embajadores realmente profesionales conocen la realidad del país donde se encuentran destinados y, por tanto, sin ninguna intromisión ideológica. Por tanto, esa no adscripción a una formación política puede facilitar la resolución de las crisis.
Desde la llegada de Pedro Sánchez al gobierno algunas embajadas, unas cincuenta de nuestro país han visto ‘derribar’ esa independencia de los embajadores. El gobierno socialista ha ido relevando a embajadores o bien por jubilación o por otro tipo de causas y sustituidos por personal que no responden al perfil profesional que se exige. Es decir, se sustituye por personal mayoritariamente, de partido. Además, sin tener en su currículo nada que pueda vincularle a un empleo para la embajada. Un hecho que restas calidad y sobre todo credibilidad a varias de nuestras embajadas.
Cuando ha llegado el conflicto de Irán, en la que muchos ciudadanos españoles se han visto atrapados por los cohetes y misiles, por la contienda armada, las labores de las embajadas son esenciales. Incluso varios de ellos han visto como su avión en el que regresaban a España se ha visto forzado a dar la vuelta y regresar al aeropuerto donde despegaron para prevenir ser derribados por misiles. Es cuando los embajadores profesionales demuestran su oficio. Ponen en marcha toda la labor que han ido realizando durante muchos años. Conocen personas que puedan solventar de manera rápida y ágil los numerosos problemas que surgen a todos esos compatriotas que se han visto envueltos en una crisis como la iraní.
La compañía aérea en la que viajaban algunos jóvenes españoles, QATAR AIRWAYS, les han facilitado un hotel y han abonado todos sus gastos. Hasta ahí puede ser todo normal, pero existe otro capítulo. Un capítulo lamentable donde la embajada de nuestro país en Catar no se ha mostrado eficiente. Desde dicha embajada a los españoles alojados en el hotel solo les han dicho que “tengan paciencia” y nada más. Es decir, que la embajada poco menos les ha dejado entrever “que se busquen la vida”. Al contrario de lo que la compañía aérea hace, ya que todos los días, algunos de sus representantes, acuden al hotel donde han sido alojados, para informarles de la situación.
Álvaro Renedo Zalba
La embajada española, como el resto, ya sabemos que tienen un margen muy limitado de gestión en estos casos. Ya sabemos que por mucha voluntad que haya para gestionar la evacuación de los ciudadanos españoles está bastante limitada, ya que en tiempos bélicos es el ejército el que asume muchas responsabilidades y son los militares los que mejor pueden resolver estas situaciones. Pero de ahí a que se les deje tirados a varios de nuestros compatriotas hay un paso muy grande. Un embajador y el personal que dirige no puede mantener a unos ciudadanos olvidados. No existe motivo ni razón alguna para no informar a un español de cómo van sus gestiones para poderlos sacarlos del país.
No es necesario que se les den todo tipo de detalles, pero al menos estar cerca de ellos es lo menos que se debe hacer. Ahora llega la pregunta. El embajador, ¿es un profesional de carrera? No lo sabemos, pero el burgalés Álvaro Renedo Zalba, embajador español en Catar fue nombrado en mayo de 2025 con gran malestar entre la Asociación de Diplomáticos, por hacerlo sin previo aviso y de una manera discrecional, entendiéndose incluso como un premio desde el gobierno que se les obsequia. Lo realmente importante es que todo se resuelva y que todos los españoles regresen a nuestro país sanos y salvos. Pero a continuación se debe abrir un debate para reconducir situaciones como las que se viven cuando se hacen mal las gestiones y nombramientos.


