La Policía Nacional ha comenzado a realizar controles aleatorios de documentación a los viajeros procedentes de Italia, incluso a pie de pista tras la llegada de algunos vuelos. Las medidas se han puesto en marcha este sábado en puertos y aeropuertos españoles y estarán vigentes, inicialmente, hasta el 7 de septiembre.
Los controles se están realizando de forma temporal en las fronteras interiores con Italia y afectan a viajeros que llegan desde el país transalpino. La Policía ha difundido imágenes de estas actuaciones, que ya se han llevado a cabo en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat.
España e Italia forman parte del espacio Schengen, una zona en la que, como norma general, no existen controles sistemáticos en las fronteras interiores. Esto permite que los ciudadanos puedan desplazarse entre los países miembros sin tener que presentar documentación en una frontera interior.
Sin embargo, las normas de Schengen permiten que un Estado pueda restablecer temporalmente controles fronterizos internos cuando exista una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior. Estos controles deben tener carácter excepcional y estar limitados en el tiempo.

En este caso, España ha decidido aplicar controles a los viajeros procedentes de Italia después de que Roma mantuviera sus propias medidas sobre los viajeros procedentes de España, adoptadas tras la entrada masiva de personas en Ceuta desde Marruecos.
Controles aleatorios en aeropuertos y puertos
Las actuaciones de la Policía Nacional son, por el momento, aleatorias y no están afectando al funcionamiento normal del tráfico aéreo o portuario. Fuentes policiales y de Aena han confirmado que los controles se están desarrollando sin incidencias destacadas.
La medida también se aplica en puntos con una importante llegada de turistas italianos, como Baleares y Canarias. La Policía puede solicitar la documentación a determinados viajeros para comprobar su identidad y las condiciones de entrada.
El Gobierno español establece inicialmente la vigencia de estos controles desde las 00:00 horas del 8 de agosto hasta las 00:00 horas del 7 de septiembre, aunque el periodo podría modificarse si cambian las circunstancias que han motivado su adopción.
La decisión supone una excepción temporal al funcionamiento habitual del espacio Schengen y evidencia el impacto que la crisis migratoria de Ceuta está teniendo en las relaciones entre España e Italia y en la gestión de las fronteras interiores europeas.


