El Gobierno Vasco acerca a la semilibertad a Henri Parot, condenado por 39 asesinatos de ETA

El histórico dirigente de ETA recibe el tercer grado mientras las víctimas denuncian que no existe un arrepentimiento público y verificable

El Gobierno Vasco ha concedido el tercer grado penitenciario a Henri Parot, uno de los dirigentes más sanguinarios de ETA, condenado por el asesinato de 39 personas y por decenas de tentativas de asesinato. La decisión permitirá al terrorista pasar a un régimen de semilibertad, después de más de tres décadas en prisión.

Parot ingresó en prisión en 1990 y cumple una condena acumulada de 40 años. Su fecha prevista de cumplimiento se sitúa en agosto de 2028. Hasta ahora ya disfrutaba de un régimen de flexibilización penitenciaria mediante el artículo 100.2, que le permitía salir de prisión durante determinados periodos y regresar posteriormente para dormir en el centro penitenciario.

La decisión ha sido adoptada por el Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, dirigido por la socialista María Jesús San José, a partir del informe de la Junta de Tratamiento de la prisión de Zubieta. Entre los argumentos esgrimidos figuran su evolución favorable, el buen uso de los permisos de salida, su participación en actividades penitenciarias y la valoración de un bajo riesgo de fuga.

El Gobierno Vasco destaca sus escritos contra la violencia

El expediente también recoge varios escritos redactados por Parot en los últimos años en los que reconoce el daño causado durante su pertenencia a ETA y manifiesta su rechazo a la violencia. Se cuenta que en sus primeros días entre rejas no paraba de llorar, como así lo atestiguó un funcionario de prisiones.

En uno de sus últimos escritos, fechado en febrero de 2025, el preso aseguraba que era necesario reconocer el sufrimiento provocado y trabajar para repararlo. También afirmaba que su contacto con el exterior había reforzado su compromiso con las vías exclusivamente políticas y democráticas.

El Ejecutivo vasco considera que se cumplen los requisitos penitenciarios para la progresión al tercer grado. La decisión, sin embargo, todavía puede ser recurrida: la Fiscalía debe estudiar el expediente y decidir si presenta recurso ante el juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional.

Covite denuncia un tercer grado basado en «formulaciones genéricas»

La reacción de las víctimas del terrorismo ha sido inmediata. Covite ha calificado de «inaceptable» la concesión del tercer grado y sostiene que Parot no ha demostrado un arrepentimiento real, público y verificable por sus crímenes.

El colectivo recuerda especialmente el historial criminal del exdirigente etarra y su participación en el comando Argala, responsable de algunos de los atentados más graves de ETA. Entre ellos se encuentra el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza de 1987, en el que fueron asesinadas 11 personas, entre ellas cinco niños, y otras 88 resultaron heridas.

Covite cuestiona además que la progresión penitenciaria se apoye fundamentalmente en escritos privados y declaraciones genéricas contra la violencia. Su presidenta, Consuelo Ordóñez, sostiene que Parot no ha realizado una ruptura clara, inequívoca y verificable con ETA ni con el entorno político y social que justificó sus asesinatos.

La AVT pide a la Fiscalía que estudie la decisión

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) también ha rechazado la decisión y ha reclamado que la Fiscalía analice de forma inmediata la concesión del tercer grado.

La asociación considera especialmente preocupante que mientras los presos de ETA avanzan hacia su salida de prisión, las víctimas continúan reclamando verdad, memoria, dignidad y justicia.

El caso de Parot vuelve así a situar en el centro del debate la política penitenciaria aplicada a los presos de ETA y el papel del Gobierno Vasco desde que asumió las competencias penitenciarias.

Un terrorista condenado por 39 asesinatos

Henri Parot fue detenido en Sevilla en 1990, cuando dirigía los comandos itinerantes de ETA. Su detención supuso uno de los golpes policiales más importantes contra la organización terrorista.

Su nombre quedó además ligado a la conocida doctrina Parot, establecida por el Tribunal Supremo en 2006 a raíz de su caso y posteriormente anulada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 2013. Aquella decisión provocó la excarcelación de numerosos presos de ETA.