Delcy Rodríguez confirma la explotación americana de 65.000 millones de barriles, que contempla inversiones superiores a 100.000 millones de dólares y el desarrollo de 17 campos estratégicos
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha confirmado el acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos y anunciado previamente por el presidente estadounidense, Donald Trump. La dirigente chavista ha calificado el pacto de «hito histórico en las relaciones bilaterales» y ha agradecido a Trump y al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, su disposición para desarrollar la nueva alianza.
El acuerdo contempla la participación de empresas privadas para incrementar de forma considerable la producción de petróleo de Venezuela. Según Rodríguez, el proyecto incluye el desarrollo de 17 campos estratégicos que concentran un potencial de 65.000 millones de barriles de petróleo. La mandataria venezolana también ha cifrado en más de 100.000 millones de dólares la inversión prevista y en más de 209.000 millones de dólares los tributos que recibiría el Estado venezolano como consecuencia de la explotación de estos recursos.
Horas antes de la confirmación de Caracas, Donald Trump había presentado el acuerdo como un importante éxito de su Administración. El presidente estadounidense aseguró que, bajo su dirección y con la participación de Marco Rubio y Pete Hegseth, Washington había logrado que Estados Unidos obtuviera el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.

Trump afirmó además que la operación no supondrá costes para el contribuyente estadounidense y que se desarrollará mediante una alianza con el sector privado.
El anuncio supone un cambio de enorme relevancia en la relación entre Washington y Caracas, especialmente después de la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses en enero de este año y de la posterior llegada de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo venezolano.
Marco Rubio: «Una enorme victoria para las dos partes»
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha defendido públicamente el acuerdo y lo ha definido como «una enorme victoria para las dos partes». Según Rubio, el pacto permitirá a Estados Unidos acceder a reservas de crudo estables y de bajo coste en el hemisferio occidental.
El responsable de la diplomacia estadounidense también sostiene que el incremento de la producción venezolana puede contribuir a reducir los precios de la gasolina en Estados Unidos, uno de los objetivos económicos de la nueva estrategia de Washington hacia Venezuela.
Desde enero, las relaciones entre ambos países han experimentado un profundo cambio. Estados Unidos ha reabierto su embajada en Caracas y mantiene conversaciones directas con el nuevo Ejecutivo venezolano.
Chevron y Halliburton amplían su presencia en Venezuela
El acuerdo se produce además mientras varias compañías estadounidenses incrementan su actividad en el sector petrolero venezolano. Chevron, uno de los principales productores de crudo de Estados Unidos, alcanzó en abril un intercambio de activos que amplió su presencia en Venezuela.
A ello se suma la posible incorporación de nuevos campos de crudo pesado a las operaciones de la compañía. Paralelamente, Halliburton negocia el traslado de equipos a Venezuela para trabajar con productores locales.
La nueva estrategia estadounidense abre así una etapa de mayor presencia empresarial de compañías norteamericanas en la industria petrolera venezolana, mientras Caracas busca recuperar su capacidad de producción y atraer inversiones internacionales para desarrollar sus enormes reservas de crudo.


