El escritor J. J. Benítez está dando que hablar tras afirmar en un podcast que considera posible que su esposa, Blanca Rodríguez, no muriera por causas naturales de un cáncer, sino que habría sido víctima de un asesinato al inducirle un cáncer y explica su versión. Sus declaraciones tuvieron lugar en el podcast de Álex Fidalgo, donde el escritor se abrió en canal para contar temas de su vida privada.
Durante la entrevista, el autor expone esta idea como una convicción personal, que «consulté y me dijeron que era lo más probable«. Según su versión, en uno de sus múltiples viajes por el planeta, en uno de esos vuelos, «aunque realmente ha habido tantos que no sé en cuál», comentó que su mujer fue envenenada con células cancerígenas en una botella de agua.
Hasta ahora, la versión conocida sobre la muerte de su esposa apuntaba a una enfermedad, concretamente un proceso oncológico, pero el escritor afirma que el cáncer fue inducido a través de inyectar en el agua dichas células. Sin embargo, en este nuevo relato, Benítez introduce dudas sobre esa explicación, planteando una lectura alternativa de una persona cuyos escritos polémicos podían ser de gran molestia para ciertas personas.
El autor, conocido por su obra vinculada a lo inexplicado, lo paranormal y lo religioso ha mantenido a lo largo de su trayectoria un discurso en el que mezcla experiencias biográficas con interpretaciones diferentes de la realidad conocida. En la entrevista, Benítez no señala responsables pero asegura que «esa información me llegó por otro lado«. Personas hartas del sistema que acaban denunciando los intereses y las manipulaciones de distintas industrias. «De la misma manera, una investigadora me contó que llevaban ocho años creando el coronavirus. Hay demasiadas mentiras».
A sus 80 años, tras más de cincuenta años de investigación y después de dos con una gran carga emocional tras el fallecimiento de su esposa, el historiador no rehúye hablar de cómo se producen asesinatos cuando las personas se convierten en molestas. «Para mí, fue cómo un aviso. No les gustaba lo que estaba escribiendo y así funcionan. Esto lleva pasando siempre. De repente, te atropella un camión, un infarto, un cáncer… El sistema elimina a quién quiere, no tengas ninguna duda», concluyó, evidenciando que las cosas no son cómo nos las hacen creer.


