José Ángel Antelo dice que VOX «no debería estar basado en los intereses de Israel porque la banca judía tenga mucha fuerza»

José Ángel Antelo abordó en el podcast Génesis 2:24 las razones que le han llevado a abandonar Vox, una decisión que atribuye a desacuerdos con la dirección del partido y a una deriva interna que, según su visión, ha modificado la naturaleza del proyecto político original. Además, señala que VOX no sigue intereses nacionales sino extranjeros, en referencia a la Hungría del expresidente Viktor Orban o la Israel de Netanyahu. «No debería estar basado en intereses extranjeros», acusó.

Durante la conversación, Antelo repasa también el contexto de otras salidas dentro de la formación, mencionando a figuras como Ortega Smith, Macarena Olona o Espinosa de los Monteros. Según su análisis, estos casos reflejan una dinámica interna de conflictos y pérdida de cohesión en la estructura del partido.

El exdirigente expone que, a su juicio, el poder dentro de Vox se concentra en un núcleo reducido de decisión, lo que limita la autonomía de los cuadros intermedios y genera tensiones internas. En este sentido, argumenta que la falta de debate interno ha sido uno de los factores que ha contribuido a su distanciamiento del partido.

Antelo plantea además la necesidad de una alternativa política para el electorado desencantado con las principales formaciones, subrayando que existe un espacio político aún sin representación clara en el actual panorama español. Además, analiza la situación de la seguridad en España, apuntando a lo que considera un incremento de determinados problemas asociados a la gestión de las fronteras y la política migratoria.

Sin embargo, lo que más llamó la atención de la entrevista es cuando señala a su expartido como un bloque supeditado a los intereses económicos de potencias extranjeras y da dos nombres: Hungría, por su posicionamiento conservador en la mayoría de apartados y porque «Viktor Orban te ayude en la financiación» o Israel, muy en boca de todo el mundo tras los recientes conflictos con Palestina e Irán, «ya que todos sabemos que la banca judía tiene mucha fuerza». A lo que añadió que «no puedes ser siervo de nadie, se debe priorizar el interés nacional».