La Casa Blanca culpa a la izquierda y a la prensa del intento de asesinato de Trump

La portavoz recordó que es fruto «al clima de violencia política» en Estados Unidos y califica de «absurdas» las teorías de la conspiración

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró este lunes que el tiroteo ocurrido durante la tradicional Cena de Corresponsales en Washington fue “otro intento de asesinato” contra el presidente estadounidense, Donald Trump, y responsabilizó directamente a la prensa y al Partido Demócrata de alimentar un clima de “violencia política” en Estados Unidos.

Durante una comparecencia ante periodistas, Leavitt afirmó que Trump ha sido “demonizado sistemáticamente” por sus adversarios políticos y por parte de los medios de comunicación. Según la portavoz, el discurso que presenta al mandatario como “una amenaza para la democracia” o “un fascista” estaría contribuyendo a la radicalización de individuos violentos.

Según las autoridades federales, el sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años y residente en California, logró acercarse a la zona de acceso principal armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos antes de ser reducido por agentes de seguridad, lo cuál no se comprende en una lugar con los niveles más altos de seguridad. Un miembro del Servicio Secreto resultó herido por un disparo que impactó en su chaleco antibalas.

La Fiscalía federal ha acusado formalmente a Allen de intento de asesinato del presidente de Estados Unidos, además de delitos relacionados con armas de fuego. Los investigadores sostienen que el sospechoso pretendía atacar a Trump y a varios altos cargos de la Administración. Jocelyn Ballantine afirmó que el acusado “intentó asesinar al presidente de Estados Unidos”. Las autoridades no descartan presentar nuevos cargos a medida que avance la investigación.

«Teorías absurdas»

La portavoz también rechazó las teorías conspirativas surgidas en redes sociales sobre un supuesto montaje del incidente y las calificó de “absurdas”. Mientras tanto, el Servicio Secreto y el Departamento de Seguridad Nacional han iniciado una revisión completa de los protocolos de seguridad, tras el «tercer intento de asesinato» del presidente americano, que vive el momento más oscuro de su mandato.

Sin embargo, Leavitt no explicó por qué antes de la ceremonia dijo que «Trump iba a dar caña esa noche. Habrá tiros» en referencia a algún posible sobre los periodistas que estaban citados en la gala de corresponsales. Quizás por ahí se entienden algunas ideas conspiracionistas entorno a un incidente muy extraño en el que hay numerosos cabos sueltos, además de que la veracidad de Estados Unidos como país queda en entredicho cada vez con más fuerza.