León XIV presenta la encíclica ‘Magnifica Humanitas’ como la respuesta de la Iglesia a la inteligencia artificial

La Santa Sede quiere participar en los debates sobre la IA, puesto que teme la progresiva pérdida de control humano sobre ciertas decisiones

El papa León XIV ha aprovechado su mensaje al AI for Good Global Summit 2026, celebrado en Ginebra, para reafirmar el compromiso de la Santa Sede con el debate internacional sobre la inteligencia artificial (IA). A través de un texto firmado por el cardenal Pietro Parolin, el Pontífice subraya que la Iglesia desea participar activamente en la búsqueda de soluciones a uno de los mayores desafíos del siglo XXI y presenta la encíclica ‘Magnifica Humanitas‘ como su principal aportación a esta reflexión global.

El mensaje sostiene que el desarrollo de la inteligencia artificial debe ir acompañado de una sólida reflexión ética y advierte de que la innovación tecnológica no puede desligarse de la dignidad de la persona, el bien común y la responsabilidad moral. Para León XIV, el mundo atraviesa un auténtico «cambio de época», en el que resulta imprescindible que gobiernos, científicos, empresas e instituciones trabajen conjuntamente para garantizar que estas tecnologías estén al servicio de la humanidad.

Publicada en mayo de 2026, Magnifica Humanitas es la primera encíclica de León XIV y constituye el documento de referencia del Vaticano sobre la inteligencia artificial. En ella, el Papa analiza las oportunidades que ofrece esta tecnología, pero también los riesgos derivados de un uso sin límites éticos.

El Pontífice, en su visita a Barcelona

La encíclica insiste en que la inteligencia artificial debe ser una herramienta al servicio del ser humano y nunca un sustituto de su libertad, su conciencia o su capacidad de decisión. El documento alerta sobre la creciente influencia de los algoritmos en ámbitos como la educación, el trabajo, la economía, la información o la política, y advierte del peligro de delegar decisiones fundamentales en sistemas automatizados sin una adecuada supervisión humana.

La persona, en el centro del desarrollo tecnológico

Uno de los ejes principales de Magnifica Humanitas es la defensa de la centralidad de la persona. León XIV sostiene que el progreso tecnológico solo puede considerarse auténtico cuando contribuye al desarrollo integral del ser humano y respeta su dignidad, sus derechos y su libertad.

El Papa explica que la encíclica nació tras escuchar a científicos, ingenieros, responsables políticos, educadores y familias, preocupados tanto por el enorme potencial de la inteligencia artificial como por los riesgos asociados a su utilización. Entre ellos menciona la pérdida progresiva del control humano sobre determinadas decisiones, el uso indebido de algoritmos y el impacto que estas herramientas pueden tener sobre la vida cotidiana y la organización de la sociedad.

Con este mensaje, León XIV confirma la voluntad de que la Santa Sede continúe participando en los principales foros internacionales dedicados a la inteligencia artificial. Su objetivo es contribuir a la elaboración de un marco ético que permita aprovechar los beneficios de la innovación sin renunciar a los principios fundamentales de la dignidad humana y la justicia.

El Pontífice concluye expresando su deseo de que el diálogo entre gobiernos, expertos y organizaciones internacionales permita orientar el desarrollo de la inteligencia artificial hacia el servicio del bien común, evitando que el avance tecnológico se convierta en un fin en sí mismo y recordando que el progreso solo adquiere pleno sentido cuando está al servicio de las personas.