El lío de la lotería de Villamanín

La impresión de más participaciones que décimos ha provocado un desfase de 4 millones de euros, que deberá afrontar la Comisión de Fiestas

La localidad leonesa de Villamanín pasó rápidamente de la celebración a la indignación tras el sorteo del Gordo de la Lotería de Navidad 2025. Con la lotería no se juega. El número 79.432, vendido por la Comisión de Fiestas, repartió millones entre los vecinos, pero pronto salió a la luz un grave error en la gestión de las participaciones. Y es que se vendieron 50 papeletas de 5 euros que no estaban respaldadas por los décimos correspondientes. Esto provocó un desfase económico de unos cuatro millones de euros y se vivieron momentos de tensión, incluso tuvo que acudir la Guardia Civil para calmar los ánimos.

El problema se originó al imprimir más participaciones de las que realmente estaban asociadas a los décimos comprados. Al tratarse de participaciones, el pago del premio depende directamente de la entidad que las emitió, en este caso la Comisión de Fiestas. Ante la polémica, se convocó una reunión vecinal, que fue muy tensa según los testigos, a la que acudieron unas 250 personas. Tras horas de tensión, se alcanzó un acuerdo para que los miembros de la Comisión renunciaran a dos millones de euros de su propio premio con el fin de reducir el perjuicio a los afectados.

Tras la renuncia, entregaron tanto el décimo que jugaba la organización como los premios personales de sus miembros. Con esta medida se busca reducir el impacto económico del error cometido al emitir más participaciones de las que estaban respaldadas por décimos. El resto del dinero que falta, hasta completar los cuatro millones de euros no cubiertos, lo asumirán los propios portadores de las participaciones premiadas, que cobrarán su premio con una rebaja. La pérdida estimada para cada participación se sitúa entre 2.400 y 3.000 euros.

Aun así, el acuerdo no cubre la totalidad del dinero faltante. Los portadores de las participaciones asumirían una merma estimada de entre 2.400 y 3.000 euros por papeleta, dependiendo del número final de personas que acepten cobrar. El caso ha dividido al pueblo leonés, entre quienes acusan a la Comisión de estafa y quienes defienden que se trata de un error sin mala intención. La Comisión de Fiestas ha pedido disculpas públicas, niega cualquier fraude y apela a la solidaridad para evitar conflictos y cerrar cuanto antes una situación que ha empañado un premio histórico para la localidad.