Los colegios vascos arrancan el curso con 13.000 alumnos menos por el desplome de la natalidad

El EUSTAT confirma que la fecundidad en Euskadi es una de las más bajas de Europa y amenaza con vaciar las aulas a medio plazo

El curso escolar 2025-2026 ha comenzado en Euskadi con un dato que preocupa a toda la comunidad educativa: 13.000 estudiantes menos que el año pasado. Según el Departamento de Educación, se trata de la mayor caída en matriculaciones en la última década. La principal causa es la baja natalidad, una tendencia estructural que refleja lo que el Instituto Vasco de Estadística (EUSTAT) viene advirtiendo: la fecundidad en el País Vasco, situada en 1,2 hijos por mujer, sigue muy por debajo del nivel de reemplazo generacional.

El peso de la demografía: Los informes de EUSTAT confirman que la edad media de maternidad en Euskadi ya supera los 32 años, lo que reduce las posibilidades de ampliar el número de nacimientos. Además, en los últimos cinco años, el número de bebés nacidos en la comunidad ha caído en más de un 10%. Con estos datos, la pérdida de alumnos en los colegios no es una sorpresa, sino la consecuencia lógica de un proceso demográfico prolongado.

-Inmigración insuficiente: En el curso pasado se incorporaron casi 8.000 alumnos extranjeros a las aulas vascas, principalmente en la ESO y Bachillerato. Sin embargo, este flujo migratorio no logra compensar la pérdida neta de alumnado en infantil y primaria. La consecuencia es clara: cada vez hay menos niños vascos y el sistema educativo empieza a notarlo con fuerza.

Cierres y reorganización: El impacto ya se está notando en la gestión escolar. En varios municipios pequeños de Guipúzcoa/Gipuzkoa y Álava/Araba se han cerrado líneas completas, al no alcanzarse el mínimo de alumnos. Profesores interinos han tenido que ser recolocados en otros centros con más demanda. En Vizcaya/Bizkaia, la situación ha sido más drástica: el colegio Osotu Lanbarri, en Güeñes, con 203 alumnos, ha tenido que cerrar definitivamente sus puertas por falta de financiación y matrículas suficientes.

Un debate abierto: ¿Pacto o reforma estructural? El Gobierno Vasco ha anunciado la convocatoria de una mesa interinstitucional para impulsar un “pacto contra la segregación escolar”. El objetivo es evitar que la concentración de alumnado extranjero en determinados colegios de barrios obreros genere brechas sociales y educativas. Los sindicatos educativos, como STEILAS o LAB, han pedido reforzar la enseñanza pública, mientras que las patronales de la concertada advierten de que esta red (que acoge a casi la mitad de los alumnos vascos) no puede ser debilitada con la excusa de la bajada de la natalidad.

Mirando al futuro: El EUSTAT prevé que, de mantenerse la actual tasa de fecundidad, la población escolar podría caer en 30.000 alumnos adicionales en la próxima década. Esto obligará a repensar el mapa escolar, la planificación del profesorado y el equilibrio entre las redes pública y concertada. La caída de 13.000 alumnos este curso no es un hecho aislado: es un reflejo de la transformación demográfica de Euskadi y un aviso de lo que está por venir.