El “pueblo” de Haro, como él mismo lo califica, se congregó en la Plaza de la Paz para dar un caluroso homenaje a uno de sus hijos predilectos, un héroe sin capa, uno de los referentes nacionales recientes, que pasó de estar en el paro a llevar a la selección española a conquistar el mundial de 2026. Y su pueblo no olvida sus orígenes, incluso él mismo, desde la balconada del ayuntamiento local, señaló una de las casas que estaban enfrente. “Ahí nací yo, en el cuarto”.
Acompañado de toda su familia, dedicó emotivas palabras a su ciudad natal recordando que sus primeros pasos en el mundo del fútbol fueron en la misma plaza que ahora le acompaña. Y para acabar, todos al unísono cantaron. “Campeones del mundo, campeones del mundo”. Su hijo no se separó de él.
Una mañana feliz para Haro y para todo un campeón mundial, que siempre se agarró a su fe y nunca perdió la confianza en sí mismo. Un ejemplo, un referente nacional que tampoco se dejó llevar. “Muchas gracias a todos, estoy muy emocionado”, repitió. Después, todos se dirigieron al estadio que lleva su nombre, donde continuarán los homenajes.


