La Comunidad de Madrid concentró durante 2025 el 68% de los detenidos e investigados vinculados a grupos violentos de origen latino registrados en España. En concreto, las estadísticas del Ministerio del Interior contabilizaron 309 personas en la región madrileña, frente a las 454 registradas en el conjunto del país. Una diferencia considerable respecto al resto de comunidades autónomas que vuelve a situar a Madrid como el principal foco de actividad policial relacionada con estas organizaciones.
Los datos, facilitados por la Secretaría de Estado de Seguridad a través del Portal de Transparencia, reflejan una concentración especialmente elevada en la capital y su entorno. La cifra madrileña supera ampliamente a la de Aragón, segunda comunidad autónoma en número de personas registradas, con 42, y a la Comunidad Valenciana, que contabilizó 32.
El balance supone que prácticamente siete de cada diez detenidos e investigados por este fenómeno fueron registrados en Madrid. Una proporción que vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad ciudadana, la inmigración, la integración y la implantación de grupos juveniles violentos en España.
Aragón y Valencia, a mucha distancia de Madrid
El reparto territorial del Ministerio del Interior muestra importantes diferencias entre comunidades autónomas. Después de Madrid, Aragón aparece en segunda posición con 42 personas, seguida de la Comunidad Valenciana, con 32, y Castilla y León, con 29. El resto de los registros se distribuyen de la siguiente manera: Baleares contabilizó 16 personas; Cataluña, 11; Galicia, siete; Andalucía, cuatro; Navarra, dos; y País Vasco y Murcia, una persona cada una.
Hay que tener en cuenta que los datos correspondientes a Cataluña y País Vasco no incluyen las actuaciones de sus respectivos cuerpos policiales autonómicos, los Mossos d’Esquadra y la Ertzaintza. Por tanto, las cifras no representan necesariamente toda la actividad policial desarrollada en estos territorios.
Por otro lado, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Ceuta y Melilla no registraron actuaciones policiales ni diligencias de investigación en esta categoría dentro del Sistema Estadístico de Criminalidad durante 2025.
Madrid aumenta su porcentaje
La concentración de estos registros en la Comunidad de Madrid no es un fenómeno nuevo. Las estadísticas muestran que la región lleva varios años encabezando este ranking, aunque el porcentaje correspondiente a 2025 supone un incremento respecto al ejercicio anterior.
En 2024, Madrid contabilizó 291 de los 485 detenidos e investigados por este motivo, lo que representó aproximadamente el 60% del total nacional. En 2025, la cifra aumentó hasta las 309 personas, mientras que el porcentaje madrileño ascendió al 68%.
Los registros de 2023 y 2022 también reflejaron una elevada concentración en la región. En esos ejercicios se contabilizaron 342 y 579 personas, respectivamente, vinculadas a estas organizaciones en Madrid.
La evolución de los datos vuelve a situar a la comunidad presidida por Isabel Díaz Ayuso en el centro del debate sobre las políticas de seguridad y convivencia. La presidenta madrileña ha defendido reiteradamente un modelo de integración basado en la libertad, la convivencia y el respeto a las normas, acompañado de críticas a las políticas migratorias del Gobierno de Pedro Sánchez.
Trinitarios y Dominican Don’t Play, entre las principales bandas
Entre las organizaciones juveniles violentas de origen latino con mayor implantación en España destacan los Trinitarios y los Dominican Don’t Play (DDP). Ambos grupos mantienen una presencia especialmente relevante en Madrid y Cataluña y protagonizan enfrentamientos derivados de rivalidades territoriales y disputas internas.
También figuran otras organizaciones conocidas, como los Latin Kings y los Ñetas, cuya actividad tuvo una especial repercusión durante los años 2000. A ellas se suman grupos como los Bloods, Forty Two y Black Panther.
Estas organizaciones presentan estructuras internas, símbolos, códigos de pertenencia y jerarquías propias. Las investigaciones policiales relacionan a determinados integrantes con delitos como agresiones, amenazas, robos, enfrentamientos violentos y tráfico de drogas.
Las cifras del Ministerio del Interior vuelven a poner de manifiesto la dimensión del problema de las bandas juveniles violentas en España y, especialmente, su concentración en la Comunidad de Madrid. Unos datos que alimentan el debate político sobre el modelo de integración, el control de la delincuencia y la capacidad de las administraciones para garantizar la seguridad ciudadana.


