La activista ha salido hoy llorando del plató de ‘En boca de todos’ cuando le han recordado que la jueza no le cree y le deniega protección policial
El ministro del Interior, Fernando Marlaska, ha decidido asignar escolta policial a la activista Sarah Santaolalla tras la negativa de una jueza a concederle una orden de alejamiento contra el activista Vito Quiles. La medida se tomó como precaución ante posibles riesgos para la seguridad de Santaolalla, horas después de que el tribunal rechazara la petición de protección judicial, lo que generó cierta polémica sobre los criterios de seguridad y la intervención del Estado en casos de amenazas percibidas.
Santaolalla había solicitado la orden de alejamiento tras recibir mensajes y gestos que ella consideraba intimidatorios por parte de Quiles. Sin embargo, la jueza consideró que no existían elementos suficientes para garantizar la prohibición de acercamiento. Ante esta situación, Marlaska autorizó la presencia de agentes de la Policía Nacional para acompañar a la activista en sus desplazamientos y protegerla frente a posibles incidentes. La escolta incluye vigilancia tanto en su domicilio como en sus apariciones públicas.
La activista ha mostrado su satisfacción por la medida, aunque lamentó que la protección se conceda fuera del marco judicial y no mediante una orden formal de alejamiento. Santaolalla aseguró que continuará con su labor de activismo pese a la situación de tensión. El Ministerio del Interior destacó que la asignación de escolta se realiza como medida preventiva y no implica un juicio sobre los hechos denunciados, sino una valoración del riesgo existente en función de la actividad pública de Santaolalla.
Por su parte, el entorno de Vito Quiles ha rechazado cualquier acusación de amenaza o intimidación, asegurando que no existe intención de agresión ni persecución hacia la activista. La polémica ha generado un debate público sobre los límites de la protección policial frente a conflictos personales y activismo social. Hoy, Santaolalla, que he generado muchísimo ruido mediático, se ha ido llorando del plató de ‘En boca de todos’ cuando le han recordado que la jueza no ve relación entre sus lesiones y los hechos denunciados.
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