Meloni se harta de Israel y de Trump y corta relaciones

Le enmienda la plana al presidente americano por meterse con el Papa y rompe el acuerdo de cooperación con Israel que existía desde hace 23 años

La primera ministra italiana Meloni ha cambiado su postura en relación al conflicto de Irán. Inicialmente, mantuvo una posición clara de respaldo a Israel, dándole legitimidad a defenderse tras los ataques de Hamás, a los que calificó como actos terroristas. Sin embargo, de aquella Meloni queda poco. En vista del rumbo de los acontecimientos geopolíticos y tras su rifirrafe con Trump a cuenta de las críticas de este al Sumo Pontífice, la italiana ha dicho basta.

Lo más importante, sin duda, es que ha anunciado la suspensión de la renovación automática del acuerdo de cooperación en defensa con Israel, en un movimiento que marca un giro en la política exterior de Roma en pleno recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo. El acuerdo, en vigor desde 2003, regulaba la colaboración bilateral en materia militar y su prórroga se producía de forma automática cada cinco años.

Desde el Ejecutivo se justifica la medida como respuesta a la evolución del contexto, evitando una ruptura total con Israel pero introduciendo límites a la cooperación militar. Roma mantiene el reconocimiento al derecho de Israel a defenderse, aunque pide respetar con mças ahínco el derecho internacional humanitario. Sectores alineados con Donald Trump han criticado la decisión, interpretándola como un alejamiento de aliados tradicionales. Por su parte, el Gobierno israelí ha restado dramatismo a la suspensión, señalando su impacto limitado.

Papado

La controversia entre Giorgia Meloni y Donald Trump ha surgido en un contexto tenso, con el Papa Francisco como elemento central del debate. El detonante ha sido el uso de éste como referencia moral en discursos políticos. Trump, en intervenciones recientes, ha criticado la falta de firmeza de ciertos líderes europeos —entre ellos Meloni— por, según su entorno, no ser lo suficientemente firmes en cuestiones como inmigración o identidad cultural.

Desde Italia, el Gobierno de Meloni ha respondido marcando distancias. Aunque comparte parte del discurso conservador, no le parece bien instrumentalizar y juzgar la labor del Papa. Meloni calificó como “inaceptables” las declaraciones de Trump contra el Pontífice, defendiendo que es “normal y correcto” que el Papa pida la paz y se pronuncie contra la guerra.

El conflicto se produce porque Trump atacó al Papa por sus mensajes pacifistas, llegando a calificarlo de débil. Frente a eso, Meloni se desmarcó públicamente, algo relevante porque hasta ahora había sido uno de sus principales aliados en Europa. Esta respuesta provocó la reacción del propio Trump, que criticó a Meloni y expresó su sorpresa por su postura, evidenciando una ruptura política entre ambos líderes.