El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero ha fallecido a los 93 años, según confirmó su entorno familiar. Su muerte pone fin a la vida de una de las figuras más controvertidas de la historia reciente de España, protagonista del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.
Nacido en Alhaurín el Grande en 1932, ingresó en la Guardia Civil a comienzos de la década de 1950. Desarrolló su carrera en distintos destinos del cuerpo hasta alcanzar el rango de teniente coronel, en un contexto marcado por los últimos años del franquismo y la posterior Transición democrática.
Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva el 23-F, cuando irrumpió armado en el Congreso de los Diputados al frente de un grupo de guardias civiles. La acción se produjo durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo y mantuvo retenidos a diputados y miembros del Gobierno durante horas.
Las imágenes de Tejero, pistola en mano y tricornio calado, ordenando a los parlamentarios que se tiraran al suelo, se convirtieron en símbolo de uno de los momentos más críticos de la democracia española. El intento de golpe fracasó tras la intervención televisada del rey Juan Carlos I y la falta de respaldo mayoritario en las Fuerzas Armadas.
En 1982 fue juzgado por rebelión militar, condenado a 30 años de prisión y expulsado del cuerpo. Cumplió parte de la pena hasta obtener la libertad condicional en la década de los noventa, tras lo cual mantuvo un perfil público discreto y alejado de la primera línea mediática. Ahora, en medio de la desclasificación de archivos de aquel momento, fallece el principal protagonista.


