Este domingo 17 de mayo, los ciudadanos de Andalucía están convocados a las urnas. Los sondeos no auguran unos resultados satisfactorios para los socialistas. Sería la cuarta vez en estos últimos meses que los ciudadanos dan la espalda al PSOE. Antes fueron Castilla y León, Extremadura y Aragón. Tres comunidades en las que los socialistas sufrieron un retroceso escandaloso. Los ciudadanos claramente le dieron la espalda a excepción de la comunidad castellano leonesa, que amortiguó el declive socialista. Frenó esa caída por algo muy llamativo. El candidato del PSOE no era una persona que se encontrara en los alrededores de la corrupción, además de ser un varón de bajo perfil político.
Las empresas demoscópicas, por unanimidad, señalan que la derecha continuará gobernando la comunidad. En lo que ya no hay esa unanimidad es si el PP obtendría o no la mayoría absoluta. Si Moreno Bonilla se vería en la necesidad del apoyo de VOX. Pero lo que sí hay un consenso claro y contundente que la representante socialista, exministra de Hacienda y candidata a presidir la Junta de Andalucía, MJ. Montero, va a obtener unos malos resultados. Los mismos sondeos anticipan que la representatividad del socialismo andaluz caerá por debajo de los 30 representantes, cifra que obtuvo en los pasados comicios, con Juan Espadas que relevó a Susana Díaz, en la dirección del partido en Andalucía.
Aunque hay que recordar que Susana Díaz se postuló a la secretaria del PSOE enfrentándose a Pedro Sánchez y, como ya saben, salió perdedora en una elección convulsa, marcada por el presunto amaño con una urna fuera de la sala principal. También señalaremos que la señora Díaz fue presidenta de la comunidad andaluza entre los años 2012 al 2018, año en el que perdió los comicios abriendo las puertas al ciclo gobernante del popular Moreno Bonilla. En esta ocasión los socialistas han cambiado de líder que aspira a gobernar la comunidad. En un relevo muy polémico para liderar el socialismo andaluz donde la “mano negra” del secretario general, Pedro Sánchez, se coló en el cese de Francisco Espadas. Un hecho que ha generado un profundo malestar en el socialismo andaluz.
Montero se ha autodenominado como “la mujer que más poder ha tenido en la democracia”. Una candidata que no ha despertado ninguna ilusión y menos esperanza de alcanzar la máxima responsabilidad política en Andalucía, entre sus posibles votantes. La señora Montero en más de una ocasión ha demostrado que no era de su agrado dejar el consejo de ministros para regresar a su tierra. Una comunidad que tuvo responsabilidad en los gobiernos socialistas ocupando las consejerías de sanidad y hacienda. Ocupó responsabilidades gubernativas en la época de los ERES. Un momento en el que el socialismo escribió un capítulo de uno de los mayores latrocinios de la historia de España. Se extrajeron de las arcas públicas cientos de millones de euros para que cargos del socialismo se forraran. Donde la corrupción se instaló en el mismísimo corazón del gobierno andaluz hasta tal extremo que dos presidentes socialistas, Chaves y Griñán, fueron condenados, en sentencia firma, a varios años de cárcel.
Aunque fueron absueltos por el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido, en una decisión que muy posiblemente y me atrevería que se traspasaron los límites del Tribunal y se pisó la línea de la Constitución. Pero lo que es una realidad que se robó y la señora Montero, que ocupaba la cartera de Hacienda, no realizó su trabajo exigiendo y solicitando la devolución, dejando pasar el tiempo para reclamar la devolución de al menos 800 millones de euros a las arcas del estado.
Pero quiero animar desde EL CONTRAPESO a que los ciudadanos en Andalucía vayan a votar. A ejercer su derecho al voto y decidir su futuro. Aunque no deseo finalizar sin solidarizarme con los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y en especial con las familias de los guardiaciviles asesinados, Germán y Jerónimo en las costas andaluzas de Huelva. Sin olvidar a las familias de Miguel Ángel y David que también fueron asesinados hace dos años en las costas de Barbate. Y quiero subrayar que fueron asesinados cuando realizaban su entregada labor de proteger a los ciudadanos de este país.


