OPINIÓN: ‘P… ESPAÑA, P… SELECCIÓN’. Por Ignacio Tusurya de Huegun

Se han escandalizado hasta las cartolas los patriotas españolitos de pacotilla y de pulserita rojigualda ante las pancartas exhibidas en la plaza de toros de Pamplona durante los Sanfermines y que rezaban como el título de este artículo. No soy yo el mayor de los amigos de etarras, comunistas, antifaxistas y otra escoria, tontos útiles al servicio del Capital y de su interés en dividir y desestructurar a la sociedad y traer mano de obra barata de allende nuestras fronteras para acabar con los derechos sociales y laborales que el Caudillo nos dio a los españoles, pero lo cierto es que comparto plenamente el lema de las susodichas pancartas.

En primer lugar, y empezando por la P… Selección española, porque, como bien apuntó Rajoy en relación con la francesa, algunos de sus miembros no son hijos de españoles, y otros no se sienten absolutamente como tales, reivindicándose vascos, catalanes o palestinos. Además, la repercusión social de dicha selección va más allá de lo estrictamente deportivo, en lo que no tengo nada que decir, y evidencia una manipulación política del fútbol como medio para hacer tragar a los españoles que España es un país, y un país grande, cuando realmente Expaña ha dejado de ser España, y no es más que un Estado fallido al borde de otra guerra civil, cuyo nonagésimo aniversario se cumple el próximo sábado, en la víspera de la final del Mundial.

Espero y deseo que la P… Selección española pierda para ver si así los españoles despiertan a su trágica realidad y salen de su sueño de triunfos épicos y vacaciones de verano mientras los políticos corruptos a los que han elegido siguen hundiendo este país, robando a sus ciudadanos, y metiéndonos por millones, cinco y medio de golpe sólo este verano, toda la escoria del universo mundo con regularizaciones y nacionalizaciones fantasma de todos los descendientes de Adán y Eva, con la bendición de los obispos masones españoles y del mismo Antipapa León XIV.

Por eso lo de la P. Expaña, la que nace de la Constitución masónica del 78 del mismo modo que la P… Iglesia herética del Vaticano, nacida en 1965, porque cuando alguien imprime moneda falsa, la verdadera deja de tener valor, ya que si cualquiera puede ser considerado español porque un funcionario le firma un papel a un mongol de Ulán Bator, entonces los verdaderos españoles de raza somos la misma basura que ellos. Al menos para gozar de los servicios públicos y de las ventajas sociales que el Caudillo nos proporcionó, porque para pagar impuestos y multas, entonces sí que vale ser español de sangre, para la sopa boba, no.

¿O es que ustedes no se han dado cuenta de que, echando a toda la morralla que nos han metido desde los tiempos de Felipe González y Aznar, legal o ilegal, de cultura alógena o autógena, cristiana o no cristiana, trabajadora o perezosa, integrada o no integrada, se resolvía de un plumazo el problema del paro, de la inflación, de la vivenda, de la inseguridad, de los derechos sociales, de los salarios, de la educación y de la sanidad? A problemas complejos, soluciones simples, contundentes y sin complejos, no importa lo que dijera el mantra judaico de Edgar Morin. 

¿Que falta gente, porque asesinamos a nuestros hijos, liberamos a nuestras mujeres y perdimos la fe católica, los mores maiorum y el sentido común? Seamos retrógrados, volvamos a lo de antes, a los expedientes de limpieza de sangre, a las leyes de Nuremberg y a recuperar la España blanca y cristiana que fuimos: todos a trabajar, combatir y procrear. Porque no se trata de ponerse la pulserita rojigualda y la camiseta de la roja y gritar Viva España, sino de volver a empuñar la cruz y la espada, para volver a ser españoles de sangre y espíritu en una verdadera Patria española, grande y libre. Ésta es la verdadera final que tiene que jugar España, y no corriendo detrás de un balón, sino detrás de legiones de demonios que hoy nos insidian y atenazan.

Porque vivir, se puede vivir como una puta o como un santo, y así, el grito de Viva España carece de sentido; despertemos y recuperemos el combate contra el mal que hace noventa años iniciaron nuestros héroes. ¡Muera la P… Expaña! ¡Arriba España!