La muerte de una trabajadora de un instituto especializado en peste en Irkutsk ha activado las alarmas sanitarias en Rusia y cerca de 200 personas permanecen bajo vigilancia
Por lo general, la información que llega desde Rusia siempre es escasa y escueta. En este caso, la alarma sanitaria en el país del Kremlin es enorme debido a la muerte de una investigadora de 27 años en Irkutsk, en Siberia, que trabajaba en un instituto especializado precisamente en el estudio de la peste. La mujer falleció el pasado 2 de octubre después de sufrir una neumonía grave, en un caso que todavía está siendo investigado por las autoridades sanitarias rusas.
La situación ha adquirido una dimensión internacional después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refiriera públicamente a la posibilidad de que se trate de peste neumónica. La Administración estadounidense está siguiendo el caso y ha solicitado información a las autoridades rusas, aunque por el momento no existe una confirmación oficial de que se haya producido un brote de peste entre la población.
La mujer trabajaba en el Instituto de Investigación de la Peste de Irkutsk, uno de los centros rusos dedicados al estudio y vigilancia de esta enfermedad. Según las informaciones conocidas hasta ahora, comenzó a presentar síntomas compatibles con una infección respiratoria grave y su estado empeoró rápidamente hasta provocar su fallecimiento.
Las autoridades rusas han señalado oficialmente que la causa de la muerte está relacionada con una neumonía de etiología desconocida. Por ahora, no han confirmado que la paciente estuviera infectada con Yersinia pestis, la bacteria responsable de la peste, ni que exista una transmisión de la enfermedad entre la población.
El hecho de que la fallecida trabajara en un centro especializado ha provocado, sin embargo, una especial preocupación. Algunas informaciones apuntan a que se está investigando la posibilidad de que pudiera haberse producido un incidente relacionado con muestras de laboratorio, aunque esta hipótesis tampoco ha sido confirmada oficialmente.
Cerca de 200 personas permanecen bajo vigilancia
Las autoridades sanitarias han localizado a cerca de 200 personas que pudieron mantener contacto con la fallecida. Estas personas permanecen bajo vigilancia para detectar rápidamente la aparición de síntomas compatibles con una infección respiratoria.
Hasta el momento, no se ha confirmado una cadena de transmisión de peste neumónica. Las autoridades están aplicando medidas preventivas precisamente para evitar que un posible caso pudiera convertirse en un foco de contagio si finalmente se confirmara que la enfermedad responsable fue la peste.
La situación se concentra especialmente en Irkutsk y la región de Siberia, mientras los especialistas tratan de determinar cuál fue realmente la causa de la neumonía que provocó la muerte de la investigadora.
Trump habla de peste neumónica
La preocupación internacional aumentó después de que Donald Trump fuera preguntado por la situación en Rusia. El presidente estadounidense confirmó que Washington está pendiente del caso y se refirió expresamente a la posibilidad de una peste neumónica.
Trump aseguró que Estados Unidos estaba siguiendo lo ocurrido y manifestó su disposición a prestar ayuda a Rusia si fuera necesario. Sus declaraciones han provocado numerosos titulares internacionales que hablan de una supuesta confirmación del brote. «Esos microbios se han vuelto más fuertes e inteligentes».
Sin embargo, existe una diferencia importante entre la declaración política y la confirmación epidemiológica. Trump ha confirmado que Estados Unidos está siguiendo la situación, pero no existe por ahora una confirmación oficial rusa de un brote de peste neumónica.
¿Qué es la peste neumónica?
La peste neumónica es una de las formas clínicas más graves de la peste y está provocada por la bacteria Yersinia pestis. A diferencia de la peste bubónica, asociada tradicionalmente a la transmisión mediante pulgas infectadas, la forma neumónica puede transmitirse directamente entre personas mediante gotículas respiratorias.
La enfermedad puede evolucionar con rapidez y provocar síntomas como fiebre, debilidad, dificultad respiratoria, dolor en el pecho y tos. Precisamente por su capacidad de transmitirse por vía respiratoria y por la rapidez con la que puede agravarse, un caso sospechoso requiere una investigación y una actuación sanitaria inmediata.
No obstante, la existencia de un caso sospechoso no significa que Rusia esté sufriendo una epidemia. La peste es una enfermedad conocida y puede tratarse con antibióticos cuando se diagnostica y se interviene de forma temprana.


