Podemos y Frente Amplio concurrirán por separado en la mayoría de territorios el 29-N

La izquierda alternativa fracasa en su intento de presentar una candidatura unitaria para las elecciones generales, con acuerdos únicamente en Canarias y la Comunidad Valenciana

Podemos y Frente Amplio concurrirán por separado en la mayoría de los territorios en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, después de fracasar las negociaciones para presentar una candidatura conjunta. Las dos formaciones agotaron el plazo para registrar coaliciones electorales sin alcanzar un acuerdo estatal, pese a los intentos de última hora para evitar la división de la izquierda situada a la izquierda del PSOE.

La ruptura afecta a dos de las principales candidaturas del espacio político que hasta ahora había buscado reagruparse electoralmente. Frente Amplio, impulsado por Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los comunes, defendía una candidatura común que integrase a Podemos. Sin embargo, las diferencias sobre la composición de las listas, la representación parlamentaria y la organización de la coalición impidieron cerrar el pacto.

Uno de los principales puntos de desacuerdo fue la distribución de puestos en las listas de Madrid y Cataluña. Frente Amplio ofreció a Podemos posiciones prioritarias en ambas circunscripciones, además de representación en la portavocía parlamentaria y participación en el reparto de recursos. Podemos rechazó la propuesta al considerar que podía perjudicar su entendimiento con Esquerra Republicana de Catalunya.

Como resultado, Irene Montero encabezará la candidatura de Podemos por Madrid, mientras que Emilio Delgado, de Más Madrid, liderará la lista de Frente Amplio en esa circunscripción. Por su parte, Ada Colau será la candidata de Frente Amplio a la Presidencia del Gobierno y encabezará la candidatura de la coalición por Barcelona.

Canarias y Comunidad Valenciana, las excepciones

Los dos espacios políticos sí han conseguido cerrar acuerdos electorales en Canarias y la Comunidad Valenciana, donde concurrirán junto a otras formaciones. En el resto de España, la falta de consenso abre la puerta a una competencia entre candidaturas que aspiran a representar al electorado situado a la izquierda de los socialistas.

La división contrasta con las elecciones generales de 2023, cuando Podemos se integró en Sumar, y evidencia las dificultades para construir una alternativa unitaria al PSOE. El desacuerdo también llega en un momento en el que las distintas organizaciones deben definir sus estrategias territoriales y sus posibilidades de representación parlamentaria.