Marruecos pasa de ir a votar: el PAM gana las elecciones con una abstención del 61,98 %

El partido liberal y modernista se impone con 97 escaños en unos comicios marcados por la baja participación y el retroceso de los principales partidos de Gobierno

Las elecciones legislativas de Marruecos han dejado un dato especialmente llamativo: el 61,98 % de los electores inscritos no acudió a votar. Solo el 38,08 % de los ciudadanos llamados a las urnas participó en unos comicios en los que el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) se convirtió en la primera fuerza del Parlamento con 97 de los 395 escaños.

La participación, de apenas seis millones de votantes sobre los 15,8 millones inscritos, supone uno de los datos más bajos de las últimas décadas y convierte a la abstención en la gran protagonista de la jornada electoral. El porcentaje representa, además, un fuerte descenso respecto a 2021, cuando la participación superó ligeramente el 50 %.

El PAM, formación liberal fundada en 2008 y vinculada históricamente a figuras próximas al entorno del rey Mohamed VI, ha quedado en primera posición con 97 diputados. El resultado le permite superar a sus actuales socios de Gobierno y sitúa a la formación ante la posibilidad de liderar el próximo Ejecutivo.

La segunda posición corresponde a la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), que obtiene 66 escaños, mientras que el nacionalista Istiqlal conserva el tercer puesto con 65 diputados. Los tres partidos forman actualmente la coalición gubernamental y los resultados apuntan a la continuidad de esta alianza, aunque con un mayor peso del PAM.

El resultado supone, por tanto, un cambio en el equilibrio interno de la coalición gobernante. El PAM pasa a ser la principal fuerza parlamentaria mientras el RNI, que hasta ahora encabezaba el Ejecutivo, queda relegado a la segunda posición.

Solo cuatro de cada diez marroquíes fueron a votar

La magnitud de la abstención es el principal dato de estas elecciones. Más de seis de cada diez electores inscritos decidieron no acudir a las urnas, en una jornada que contó con aproximadamente 15,8 millones de personas inscritas en el censo.

El dato confirma una tendencia de elevada abstención en los últimos comicios marroquíes. En 2007 se registró una abstención del 63 %, mientras que en 2016 alcanzó el 57 %. En las elecciones de 2021, la participación se situó ligeramente por encima del 50 %.

El resultado de 2026 vuelve a situar, por tanto, la participación electoral en el centro del debate político marroquí. El partido ganador obtiene la primera posición parlamentaria, pero lo hace en unos comicios en los que la mayoría de los ciudadanos inscritos no votó.

El PJD recupera terreno tras su hundimiento de 2021

Uno de los otros resultados destacados es el del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), de orientación islamista moderada. La formación consigue 54 escaños, recuperándose parcialmente del desplome sufrido en 2021, cuando pasó de 125 a solo 13 diputados.

El PJD había dominado las elecciones de 2011 y 2016, pero perdió buena parte de su representación en los anteriores comicios. Su recuperación le devuelve protagonismo en el Parlamento, aunque queda lejos de las tres principales fuerzas de la coalición gubernamental.

La izquierda también logra aumentar su representación, aunque continúa siendo minoritaria dentro del sistema político marroquí.

El PAM queda a la espera del nombramiento del rey

Tras la publicación de los resultados oficiales, el rey Mohamed VI deberá nombrar al nuevo presidente del Gobierno entre las filas del partido que ha obtenido el primer puesto, en este caso el PAM.

Uno de los nombres que aparece entre los posibles candidatos es Fouzi Lekjaa, actual ministro de Presupuesto y presidente de la Federación Marroquí de Fútbol. Su eventual llegada al Ejecutivo tendría además especial relevancia de cara a la organización del Mundial de 2030, que Marruecos organizará junto a España y Portugal.