Se especuló con que los ataques le habían alcanzado, pero se han difundido vídeos en los que se le ve en perfecto estado y su papel ahora está en duda
El expresidente iraní Mahmoud Ahmadinejad está vivo, según se ha podido apreciar en numerosos vídeos, desmintiendo los rumores que circulaban sobre su muerte tras recientes ataques en Irán. Un asesor aseguró que Ahmadinejad se encuentra en buen estado y que no sufrió daños durante los bombardeos, a pesar de que se dijo que había fallecido.
Los rumores de su fallecimiento se habían difundido ampliamente en redes sociales y medios internacionales tras una serie de ataques aéreos dirigidos a figuras del régimen iraní, en un contexto de creciente tensión regional. Algunos reportes afirmaban inicialmente que el expresidente había sido alcanzado por un ataque, pero estas versiones fueron desmentidas.
Recientemente circulan vídeos en los que se le ve vivo, difundidos por canales iraníes y redes sociales, aunque no se ha precisado la fecha ni el lugar exacto de grabación. La difusión de estas imágenes ha ayudado a calmar los temores sobre su estado de salud y ha confirmado que los informes sobre su muerte eran falsos. Al parecer, fue trasladado a un lugar seguro tras los ataques. La información también indica que el expresidente mantiene comunicación con su entorno político.
Por su parte, las autoridades iraníes han insistido en que Ahmadinejad se encuentra fuera de peligro y en buen estado de salud. Este desmentido llega en un momento delicado para Irán, que enfrenta conflictos internos y externos, y refleja la importancia de la verificación de información en medio de crisis. Ahmadinejad sigue siendo una figura controvertida en la política iraní, y su presencia continúa siendo de interés tanto nacional como internacional.
La muerte del ayatolá Alí Jamenei, ocurrida en medio de los ataques de Estados Unidos e Israel, ha dejado a Irán en un momento crítico. Veremos cuál es el papel ahora del antiguo presidente, que ya no ocupa cargos institucionales de relevancia, pero que sigue siendo una figura con peso simbólico dentro de determinados sectores conservadores y nacionalistas del país. Ahmadinejad podría utilizar su perfil mediático para reforzar discursos de soberanía nacional, resistencia frente a presiones externas o reformas política
En los últimos años ha adoptado posturas más imprevisibles, distanciándose en ocasiones de la línea oficial del establishment religioso, lo que le ha permitido mantener cierta visibilidad pública. No obstante, su capacidad real de influencia está limitada por el control del aparato institucional y la supervisión del Consejo. Su experiencia como presidente entre 2005 y 2013 le otorga conocimiento del aparato estatal y redes dentro de sectores estratégicos


