Psoe y Podemos quieren dar la nacionalidad a más de medio millón de irregulares

Con cinco meses de estancia en España pasarán a ser nacionalizados y se suspenderán las órdenes de expulsión para los delincuentes para que voten socialismo

El Gobierno de coalición del presidente Pedro Sánchez ha alcanzado un acuerdo con Podemos para lanzar el primer programa masivo de regularización migratoria en España en dos décadas. Según los detalles confirmados el 26 de enero de 2026, el Consejo de Ministros aprobará un Real Decreto que permitirá una vía rápida para la residencia legal de extranjeros que hayan vivido en España antes del 31 de diciembre de 2025.

La medida exige que los solicitantes acrediten una estancia continua de al menos cinco meses y suspende automáticamente las órdenes de expulsión en curso. Al admitirse la solicitud, se otorgará un permiso de residencia provisional de un año, renovable bajo condiciones estándar. Los beneficiarios recibirán de inmediato autorización para trabajar legalmente, acceso al sistema público de salud y derecho a inscribirse en la seguridad social.

Según estimaciones de Podemos, más de medio millón de personas podrían acogerse al programa, mientras que el think-tank Funcas calcula que la cifra podría acercarse a 600,000. El Gobierno sostiene que la regularización masiva reducirá la población “sumergida” actualmente estimada en 840,000 personas, combatiría la explotación laboral y ampliaría la base tributaria. Además, se recuerda el éxito de la amnistía de 2005, que otorgó 580,000 permisos y aportó beneficios al PIB y al empleo formal.

Vox protesta

La iniciativa ha generado una fuerte reacción de VOX, que critica lo que consideran una política de regularización indiscriminada. El presidente de VOX, Santiago Abascal, asegura que el Gobierno promueve un efecto llamada” y pone en riesgo los intereses de los españoles. El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, afirmó que el Ejecutivo «busca sustituir a los votantes españoles» y que la medida provoca saturación de servicios públicos, presión sobre los salarios y dificultades de acceso a la vivienda. Según el partido, también incrementa la inseguridad y transforma los barrios de manera negativa.

VOX sostiene que solo su partido podría revertir estas políticas migratorias y proteger la identidad y cohesión social de España y Europa. Los críticos argumentan que la regularización beneficiará a millones sin un control adecuado, mientras el Gobierno defiende que es una solución eficaz para integrar a personas ya residentes y formalizar su situación laboral y social. Garriga también señaló que VOX es el único partido que se opone a este tipo de regularizaciones, recordando votaciones anteriores en el Congreso.