La jueza Mónica Aguirre de la Cuesta señala que el estadio no cuenta con el aislamiento acústico necesario «con grave peligro para la salud»
La justicia española ha dado un nuevo giro al caso de los conciertos celebrados en el estadio Santiago Bernabéu. Tras más de año y medio de instrucción, la jueza Mónica Aguirre de la Cuesta ha dictado un auto por el que transforma la causa en procedimiento abreviado y deja listo el caso para juicio oral por posibles delitos contra el medio ambiente en su modalidad de contaminación acústica.
La decisión afecta directamente al Real Madrid y a su director general, José Ángel Sánchez Periáñez, así como a la filial encargada de organizar los eventos, Real Madrid Estadio, señalados como responsables de permitir conciertos pese a las quejas de ruido. La causa se centra en las emisiones sonoras de los espectáculos celebrados desde abril de 2024, que según la querella excedieron los límites legales y no adoptaron medidas eficaces de aislamiento acústico.
Tras la notificación del auto fechado el 15 de enero, se abre un plazo de diez días para que la Fiscalía y las acusaciones particulares presenten sus escritos de acusación o pidan el sobreseimiento de la causa. El Real Madrid, por su parte, cuenta con plazos para presentar recursos de reforma o de apelación directa, mientras se espera que los escritos de las partes definan con mayor precisión los cargos y las penas solicitadas.
El auto judicial subraya que la entidad organizadora y su máximo responsable facilitaron el uso del estadio sin el aislamiento acústico adecuado “con grave peligro para la salud”, según consta en el texto. Aunque el club suspendió los conciertos en septiembre de 2024, la causa penal sigue adelante y pone en cuestión el modelo empresarial que busca explotar el Bernabéu como un gran espacio de eventos.


