Renfe quiere jubilar a 200 hombres para sustituirlos por mujeres

Renfe ha puesto en marcha un plan de ajustes laborales que incluye despidos forzosos, enmarcados en una estrategia para forzar a una igualdad de género dentro de su plantilla. La compañía ferroviaria ha comunicado que cada cese irá acompañado de la contratación indefinida de una mujer, con el objetivo de equilibrar la presencia femenina en un sector históricamente dominado por hombres. Fuentes internas explican que la medida afectará principalmente a empleados, unos 200, con contratos indefinidos y larga antigüedad. Actualmente, las mujeres representan apenas el 16 % de la plantilla de Renfe, una cifra que la empresa pretende elevar hasta el 25 % en los próximos años.

Hasta los sindicatos han expresado su rechazo a los despidos, calificando la iniciativa de “discriminatoria” y “contraria a los principios básicos de igualdad de trato”. Renfe defiende que el plan busca cumplir con los compromisos de igualdad establecidos en su último convenio colectivo y en la normativa europea sobre paridad en el empleo público. La compañía asegura que las nuevas incorporaciones femeninas serán para puestos técnicos, operativos y de conducción, donde la presencia de mujeres es todavía muy baja. Desde el Ministerio de Transportes se ha respaldado la iniciativa, destacando su “carácter innovador” y su alineación con las políticas públicas de igualdad. La medida forma parte de un paquete más amplio de modernización de la plantilla que incluye jubilaciones anticipadas y reestructuración de puestos.

No obstante, expertos en derecho laboral advierten de que los despidos forzosos por motivos de género podrían ser impugnados judicialmente. Los sindicatos CCOO y UGT han pedido una mesa de negociación urgente para revisar la legalidad y el impacto social del plan. Renfe, por su parte, insiste en que los ceses se realizarán “con total respeto a la ley y a los derechos de los trabajadores”. El debate sobre el equilibrio entre igualdad de género y estabilidad laboral se ha reavivado en el sector ferroviario.
Algunos colectivos feministas han saludado el objetivo de aumentar la presencia femenina, aunque piden que no se haga “a costa de despedir a otros empleados”. Renfe prevé ejecutar el proceso de forma gradual durante los próximos doce meses. Mantiene que su prioridad es avanzar hacia una plantilla “más diversa, inclusiva y representativa de la sociedad”.