Uno se podía preguntar con un punto de inocencia qué relación guardan el monarca de la Casa Real española y la Federación de Comunidades Judías en España. No comparten religión, ni raza ni país, pero cada cierto tiempo La Casa Real abre sus puertas a estos representantes de la relación judaica, que suelen disertar con el Rey sobre las distintas vicisitudes de las comunidades judías en España. Tampoco parece el momento correcto para esta reunión, con la guerra entre palestinos y judíos en la Franja de Gaza como telón de fondo, más cuando el pueblo español se ha posicionado en su mayoría con Palestina. Pero dentro de sus obligaciones habituales, ésta, por lo que sea, es una inexorable.
La federación judía engloba la friolera de 70.000 judíos en España, un pueblo repartido por todas las naciones del mundo. La delegación estuvo encabezada por el presidente de la Federación, David Obadía. Durante el encuentro, informaron al Rey de la realidad social, cultural y religiosa de las comunidades judías en España, así como los principales proyectos que desarrollan en el ámbito educativo y comunitario. También, acudió al encuentro el rabino Isaac Cohen, rabino–dayán de la Federación de Comunidades Judías de España. Sorprende que ya en 1992 se estableciera un Acuerdo de Cooperación con el Estado español. ¿alguien se imagina a Netanyahu recibiendo a una congregación de españoles en Israel? ¿qué le debe Felipe a Israel?
Las comunidades judías mantienen instituciones educativas en distintas regiones y cuentan con colegios específicos en Madrid, Barcelona y Melilla, que imparten enseñanzas de Infantil, Primaria y Secundaria. En el conjunto del país existen más de 30 sinagogas, algunas con capacidad para acoger hasta 800 personas. La FCJE forma parte del Congreso Judío Europeo (EJC) y del Congreso Judío Mundial (WJC), que buscan unir lazos entre los judíos diseminados por todo el mundo.


