San Fermines 2026: Pamplona vuelve a teñirse de rojo y blanco para vivir nueve días de tradición y fiesta

«Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio… ¡San Fermín!». Con este popular cántico, Pamplona se dispone un año más a dar la bienvenida a unas fiestas que trascienden las fronteras españolas y convierten a la ciudad en el epicentro del verano español. Del 6 al 14 de julio, cientos de miles de personas volverán a llenar sus calles para participar en una celebración que combina tradición, cultura, música, gastronomía y los mundialmente conocidos encierros.

Lo que hoy es una de las fiestas más internacionales del planeta nació hace siglos como una celebración religiosa en honor a San Fermín. Sus primeras referencias se remontan a la Edad Media, cuando los festejos tenían lugar en octubre. Fue en 1591 cuando el Ayuntamiento decidió trasladarlos al 7 de julio, aprovechando el buen tiempo y la coincidencia con la feria de la ciudad. Más de cuatro siglos después, aquellas celebraciones han evolucionado sin perder su esencia.

El instante que marca el inicio de los Sanfermines sigue siendo el chupinazo. A las doce del mediodía del 6 de julio, miles de personas abarrotarán la Plaza Consistorial para presenciar el lanzamiento del cohete desde el balcón del Ayuntamiento. En apenas unos segundos, el blanco de la ropa desaparecerá bajo el vino, el agua y los pañuelos rojos, dando paso a nueve días de fiesta prácticamente ininterrumpida. Este año, el honor de prender la mecha recaerá en la Subdirección de Urgencias de Navarra, elegida mediante votación popular como reconocimiento a la labor que desempeñan sus profesionales.

Aunque los encierros son el símbolo más conocido de San Fermín y atraen la atención de millones de espectadores en todo el mundo, las fiestas ofrecen mucho más. Cada mañana, los toros recorrerán los 875 metros entre los corrales de Santo Domingo y la plaza de toros, mientras el resto de la ciudad continúa al ritmo de las charangas, los gigantes y cabezudos, las comparsas y los actos tradicionales que llenan plazas y calles.

La música volverá a ser una de las grandes protagonistas. La Plaza del Castillo reunirá a artistas como Shinova, Ojete Calor, Marlena, KOMA, Isabel Aaiún o Boney M feat. Maizie Williams, mientras que la Plaza de la Compañía apostará por propuestas internacionales y de estilos muy diversos, consolidándose como uno de los escenarios culturales más destacados de las fiestas.

Nueve días sin pausa

Durante nueve días, Pamplona multiplica su población y transforma completamente su ritmo de vida. Bares, peñas y sociedades gastronómicas se convierten en puntos de encuentro donde la gastronomía navarra, la música y el ambiente festivo se prolongan desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada.

El cartel oficial de esta edición, «La Cuadrilla», de la artista pamplonesa Marta Garatea Almagro, dice tratar de reflejar precisamente ese espíritu colectivo que define las fiestas: la amistad, el reencuentro y la celebración compartida.

Como cada año, el punto final llegará en la medianoche del 14 de julio, cuando miles de personas se reúnan frente al Ayuntamiento para cantar el emotivo «Pobre de mí» con velas encendidas y el pañuelo rojo todavía al cuello. Será el cierre simbólico de nueve días en los que Pamplona habrá vuelto a demostrar por qué los Sanfermines siguen siendo una de las fiestas populares más reconocidas y admiradas del mundo.