San Pantaleón de Losa, una roca en forma de barco y una ermita con leyenda

Cuando el viajero desde la carretera se encuentra, sin estar prevenido, con la vista que ofrece la colina de San Pantaleón de Losa, se lleva una grata sorpresa. Sobre todo, porque en medio del paisaje de esta zona de la ‘España vaciada’, llama la atención sobre el resto la montaña rocosa que preside la localidad burgalesa en la comarca de las Merindades. Una montaña, además, con una forma muy extraña que desde lejos se asemeja a la cubierta de un barco grande, como si una barco quedara allí varado en otra época en la que el nivel del mar era muy superior. Pero no, realmente se trata de un accidente orográfico peculiar que ha creado una pareidolia. Realmente, la roca forma una pendiente ascendiente desde su base, que desde abajo pasa desapercibida, pero que desde lo lejos crea una imagen visualmente espectacular, parecida a un barco.

Se trata de un lugar único debieron pensar cuando en el S.XIX se levantó una ermita románica en plena colina. El 12 de febrero de 1907 se inauguró tras lograr su adaptación a la irregularidades del terreno, convirtiéndose en una de las grandes muestras del estilo románico de Burgos. En su interior reposaron durante años las reliquias de San Pantaleón, un médico turco que fue mártir y santo. En los capiteles también se pueden ver representaciones de las torturas a las que sometieron al médico turco Pantaleón en el siglo IV d.C. por su decisión de convertirse al cristianismo. No solo la orografía cuenta con un cierto halo de misterio, ya que se han sucedido las leyendas en torno a la ermita, que en 1944 obtuvo el título de Monumento Nacional.

Las vistas desde arriba de la roca

Hay historias que han llegado a relacionar el lugar con el Santo Grial y los Caballeros Templarios. Sí que es cierto que su relación con el Santo Grial viene marcada por la cercanía de los pueblos Criales –griales– y Sión (que los interesados en el tema relacionan con el Priorato de Sión, guardián del cálíz). También es verdad que históricamente se han dado muchas relaciones entre iglesias y centros de culto con el famoso vaso, del que supuestamente Jesús bebió en la Última Cena, aunque otros argumentan que no se trata de un objeto sino de una información. Asimismo, la sierra Salvada, que está muy cerca, se asocia con Montsalvat, un castillo en el que también se cree que estaba el grial custodiado por los caballeros templarios. De este modo, surgió la leyenda de que los templarios pudieron refugiarse en la ermita de San Pantaleón de Losa durante el traslado del Santo Grial a Valencia.

La ermita en medio de la colina