Sánchez niega que Marruecos estuviera detrás de la crisis migratoria de Ceuta: «No existe ninguna información»

El presidente descarta trasladar a la península a los inmigrantes y que Ceuta «dispondrá en los próximos días de capacidad suficiente para alojarlos»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado sorprendentemente este lunes que no existe ninguna información de las Fuerzas de Seguridad, el CNI u otros servicios de inteligencia que apunte a una participación de Marruecos en la crisis migratoria de Ceuta. El jefe del Ejecutivo ha rechazado así cualquier indicio que vincule a las autoridades marroquíes con la entrada masiva de migrantes registrada en la ciudad autónoma entre el 30 y el 31 de julio y, además, no parece dispuesto ni capaz de resolver la caótica situación.

En una entrevista en la Cadena SER, Sánchez ha afirmado que los datos de inteligencia disponibles no generan «ninguna duda» sobre una posible implicación marroquí. El presidente ha defendido además que la cooperación con Marruecos en materia migratoria es «francamente positiva» y ha destacado el despliegue policial realizado por las autoridades del país vecino en la zona de Castillejos cuando comenzó la crisis. No obstante, las imágenes en las que la policía marroquí invita a ‘pasar’ a España fueron claras, además de que es imposible que entren 80.000 personas en ningún sitio si no se les abre la puerta.

El presidente del Gobierno también ha descartado trasladar a la península a parte de los migrantes que permanecen en Ceuta. Según ha explicado, la ciudad autónoma dispondrá «en los próximos días» de capacidad suficiente para alojarlos mediante la habilitación de unas 6.000 plazas.

El Ejecutivo calcula que todavía permanecen en Ceuta alrededor de 5.000 personas de las que entraron durante la crisis migratoria de finales de julio, entre ellas unos 1.200 menores. Sánchez ha señalado que la prioridad es resolver los expedientes de los menores en la propia ciudad autónoma.

Según las cifras ofrecidas por el presidente, alrededor de 70.000 personas entraron en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio y aproximadamente el 90 % regresó posteriormente a Marruecos. Además, desde el 10 de agosto otras 3.222 personas habrían retornado voluntariamente. Sánchez ha señalado que la mayoría de quienes accedieron irregularmente a Ceuta lo hicieron por motivos económicos y ha apuntado que «muy previsiblemente» serán devueltos a Marruecos.

El CNI sí tenía informes sobre el aumento de los flujos

El presidente también ha confirmado que el CNI y la Policía Nacional disponían de informes de situación sobre la frontera de Ceuta antes de la entrada masiva, aunque ha precisado que esos documentos no anticipaban la magnitud de lo ocurrido.

Sánchez ha explicado que en los días previos se celebraron reuniones entre las instituciones de Ceuta y la Administración General del Estado, con participación de la Delegación del Gobierno. En esos encuentros se compartieron informes sobre un incremento de los flujos migratorios irregulares.

Sin embargo, según el presidente, esos datos no eran diferentes de los registrados durante otros periodos estivales, cuando también se producen aumentos de los intentos de entrada. «No hubo ninguna información que compartiera la magnitud de la crisis», ha asegurado.

El Ejecutivo, ha añadido, reforzó los controles fronterizos y preparó el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) ante la previsión de nuevas llegadas, pero nadie habría previsto una entrada de las dimensiones finalmente registradas. Lo cuál no es cierto porque las fronteras estaban totalmente desamparadas.

Sánchez niega contradicciones entre sus ministros

El presidente ha rechazado que existan contradicciones entre las declaraciones de sus ministros sobre los informes del CNI. Según Sánchez, nadie ha negado que los servicios de inteligencia dispusieran de informes de situación, sino que esos informes no anticipaban la dimensión de la crisis.

«No existen contradicciones», ha defendido el presidente, que ha destacado además el trabajo de los profesionales del CNI en ámbitos como la contrainteligencia, el espacio digital y la actividad de actores no estatales.

Preguntado finalmente sobre el origen y el conocimiento exacto de lo ocurrido en la frontera de Ceuta, Sánchez ha reconocido que el Gobierno todavía no tiene una respuesta definitiva. «Desgraciadamente no lo tenemos. Seguimos investigando en ello», ha afirmado.