Trabajadores de la Taberna Garibaldi denuncian pésimas condiciones laborales y el caso se suma a las acusaciones en Canal Red

Señalan jornadas de 12 y 14 horas, incumplimiento de de derechos laborales y trato vejatorio, aunque algunos trabajadores se demarcan de las acusaciones

Qué fácil es ser político en una democracia parlamentaria, qué fácil es ir de comunista en una sociedad capitalista y qué fácil es llenarse los bolsillos con proclamas socialistas, sin embargo, Pablo Iglesias ha descubierto en sus propias carnes lo complicado que es ser empresario con un gobierno socialista, bueno en el caso del podemita seguramente con cualquier gobierno le hubiera pasado igual. Tras muchos años criticando a la casta empresarial, lanzando dispersas soflamas sobre los malvados empresarios y sobre los derechos de los trabajadores, a la hora de la verdad se ha comido todas sus palabras de golpe.

En cuanto ha iniciado el camino en la empresa privada que tanto criticaba por la explotación de los trabajadores, él se ha dedicado precisamente a eso, a cercenar todos los derechos y horarios estipulados de sus empleados en un ridículo sin precedentes. Después de las denuncias de los trabajadores de Canal Red, ahora se suman los de la Taberna Garibaldi, el local hostelero vinculado al político, que traen nuevas denuncias laborales y reacciones internas en el propio establecimiento. El fracaso empresarial es mayúsculo y deberá afrontar sus desvaríos.

El foco informativo se sitúa en un comunicado difundido por una sección sindical vinculada a trabajadores del local, en el que se recogen acusaciones de jornadas prolongadas, trato inadecuado y posibles incumplimientos de derechos laborales. Según estas denuncias, recogidas por la CNT, la plantilla denuncia soportar jornadas de hasta 12 y 14 horas, cambios organizativos sin planificación, incumplimientos reiterados de derechos laborales básicos y situaciones de trato vejatorio por parte de responsables de la empresa.

Estas informaciones se enmarcan en un conflicto laboral a derivado en la intervención de representación sindical, a través de CNT (Comarcal Sur Madrid), y en la apertura de un debate público sobre la gestión interna del negocio, que en su día también gozó de la aportación económica de seguidores del socialista a través de un ‘crowfunding’, de todo menos ganarse el pan con el sudor de su frente.

Documental

Frente a estas acusaciones, trabajadores en activo del local han difundido un comunicado en el que se desmarcan de las denuncias y rechazan la existencia de abusos laborales estructurales. En su posición, sostienen que el conflicto estaría siendo amplificado en el plano mediático y político, alejándolo de la realidad interna del negocio.

Sin embargo, de forma paralela, el entorno de Pablo Iglesias también está marcado por denuncias de extrabajadores de Canal Red, que han señalado públicamente situaciones de conflicto laboral, tensiones internas y acusaciones de malas prácticas organizativas. Estos testimonios han contribuido a ampliar el foco mediático sobre la gestión de sus proyectos comunicativos y empresariales. Incluso, le realizaron un documental antiguos trabajadores reflejando su mala praxis.