Colombia llora a sus 132 muertos tras un terrible terremoto de magnitud 7,4

El devastador seísmo sacudió el país durante la mañana del lunes y deja cientos de heridos, desaparecidos, edificios colapsados y miles de viviendas afectadas

Colombia continúa conmocionada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió gran parte del país durante la mañana del lunes. El balance provisional asciende ya a al menos 132 fallecidos y más de 570 heridos, aunque las autoridades mantienen abiertas las labores de búsqueda y rescate y no descartan que la cifra de víctimas aumente.

El terremoto se produjo a las 07:34 horas del lunes y tuvo su epicentro en el departamento del Chocó. El fuerte movimiento sísmico se sintió en numerosas zonas del país y provocó daños de distinta consideración en viviendas, hospitales, centros educativos, carreteras y otras infraestructuras.

Una de las ciudades más afectadas es Cali, donde el presidente Abelardo de la Espriella ha informado de 35 fallecidos, alrededor de 700 heridos y 188 personas desaparecidas. El balance en la ciudad incluye además unas 5.000 viviendas destruidas o afectadas, lo que da una idea de la dimensión de la catástrofe.

La situación ha obligado a reforzar el dispositivo sanitario. Tres hospitales han colapsado y otros 18 han sufrido daños, mientras los centros médicos de Cali han declarado la alerta roja hospitalaria al encontrarse al límite de su capacidad. Tras el terremoto de Venezuela, Sudamérica vuelve a verse afectada por otro fenómeno destructivo.

Entre los edificios afectados se encuentra el Hospital Universitario del Valle Evaristo García, uno de los principales centros de alta complejidad del suroeste de Colombia. Una de sus alas sufrió un colapso parcial y varios centros sanitarios tuvieron que ser evacuados como medida de precaución.

Pereira también registra numerosas víctimas

Pereira, capital del departamento de Risaralda y próxima al área del epicentro, concentra también una parte importante de las víctimas mortales. Las autoridades locales decretaron el toque de queda durante la noche para facilitar las tareas de emergencia y evitar posibles saqueos.

El terremoto ha dejado además importantes daños en edificios públicos, viviendas y centros educativos. El aeropuerto de Cali también ha sufrido desperfectos y mantiene restricciones en sus operaciones mientras se evalúa el estado de las instalaciones.

La magnitud del seísmo provocó escenas de pánico en diferentes puntos del país. Miles de personas abandonaron sus viviendas ante el temor de nuevos movimientos y por el riesgo de derrumbes en edificios que habían quedado dañados por el primer temblor.

La comunidad internacional moviliza ayuda

La gravedad de la emergencia ha provocado una rápida respuesta internacional. La Unión Europea ha activado su sistema de asistencia consular y ha movilizado Copernicus, su servicio de satélites, para apoyar las operaciones de rescate y contribuir a evaluar los daños provocados por el terremoto.

Estados Unidos también ha anunciado una ayuda de 15,5 millones de dólares destinada a proporcionar refugio de emergencia, alimentos, protección y apoyo para evaluar los daños ocasionados por el desastre.

A estas ayudas se suman las aportaciones del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que han anunciado conjuntamente 700.000 dólares en donaciones no reembolsables para apoyar la evaluación de los daños y la respuesta de emergencia.

Alemania ha sido otro de los países que ha trasladado su solidaridad. El ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, expresó este martes su apoyo al pueblo colombiano tras el que calificó de devastador terremoto.

Continúa la búsqueda de desaparecidos

Mientras Colombia intenta recuperar la normalidad, los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas más afectadas. La búsqueda de desaparecidos es ahora una de las principales prioridades, especialmente en Cali, donde se han contabilizado 188 personas cuyo paradero todavía se desconoce.

Las autoridades siguen revisando edificios y estructuras dañadas para determinar si existe riesgo de nuevos derrumbes y poder avanzar en las labores de rescate. Al mismo tiempo, los servicios sanitarios trabajan para atender a los cientos de heridos y garantizar asistencia a las personas que han perdido sus viviendas.

El balance de 132 muertos es todavía provisional. La magnitud de los daños y las dificultades para acceder a algunas zonas afectadas hacen prever que las cifras puedan modificarse durante las próximas horas.