La jornada de hoy está marcada por la continuidad del episodio de inestabilidad en gran parte del país, provocado por los últimos efectos de la borrasca Leonardo. Aunque el sistema comienza a debilitarse, sigue dejando lluvias persistentes, viento intenso y un riesgo elevado de incidencias, especialmente en zonas que ya acumulan grandes cantidades de agua en los últimos días, como es Andalucía.
El riesgo de deslizamientos de tierra obligó ayer a desalojar a los 1.500 habitantes de la localidad gaditana de Grazalema, que se sumaban a las miles de personas evacuadas con anterioridad en localidades de Granada, Jaén, Málaga, Sevilla y Córdoba. Las precipitaciones continúan siendo generalizadas, con mayor intensidad en el sur y el suroeste peninsular, así como en puntos del litoral mediterráneo.
La AEMET mantiene activos varios avisos por lluvia, viento y fenómenos costeros. En áreas litorales, el oleaje y las rachas fuertes complican la navegación y las actividades al aire libre, mientras que en zonas de montaña se esperan nevadas en cotas altas, lo que incrementa el riesgo en carreteras secundarias.
El viento seguirá soplando con fuerza en amplias zonas del país, con rachas que pueden superar los 70 kilómetros por hora en puntos expuestos. Estas condiciones, combinadas con el terreno saturado, aumentan la probabilidad de caídas de árboles, desprendimientos y problemas en infraestructuras. Especialmente, en parte de Andalucía y el litoral catalán y valenciano
De cara a las próximas horas y al fin de semana, la previsión indica una mejoría gradual, aunque todavía se esperan chubascos localmente intensos. Las autoridades insisten en no bajar la guardia, evitar desplazamientos innecesarios y seguir las recomendaciones oficiales hasta que se desactiven todos los avisos.


