El Banco Unicaja ha cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 503 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,5% respecto al mismo periodo del año anterior, tras realizarse el balance de 2025. El aumento se apoya en el buen comportamiento de las comisiones y en la contención de la morosidad, que se situó en el 2,2%, uno de los niveles más bajos del sector. El margen bruto alcanzó los 1.573 millones de euros, un 3,5% más, mientras que el margen de intereses se redujo un 3,5%, hasta los 1.117 millones. Las comisiones netas crecieron un 2,8%, hasta los 392 millones, y los gastos de explotación se incrementaron en torno al 5%.
Los activos totales de la entidad suman ahora mismo 95.527 millones de euros, un 2,1% más que hace un año. El crédito a la clientela se mantuvo estable en 48.465 millones, con un leve aumento en los préstamos al consumo (+9,1%) y un descenso en las hipotecas (-1,2%). Los depósitos de los clientes alcanzaron los 74.603 millones de euros, un 0,6% más.
En cuanto a solvencia, la ratio ‘CET1 fully loaded’ subió hasta el 16,1%, mientras que la rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) se situó en el 12,3%. Solo en el tercer trimestre, el banco obtuvo un beneficio de 165 millones de euros, un 5,1% más interanual. La entidad ha destacado que estos resultados reflejan una gestión prudente del riesgo y un modelo de negocio sólido, pese al entorno económico de tipos en descenso y moderación del crédito.


