El brasileño volvió a ser protagonista por su comportamiento, al insinuar en plena sustitución que se va del Madrid y al encararse con Lamine Yamal al final del choque
Por mucho que se procure, Vinicius Jr. demostró que sigue siendo un tipo indomable y que sus continuas polémicas no parece que vayan a tener fin. Habitual de los enfrentamientos con jugadores y aficionados rivales, en esta ocasión su ira tornó contra su banquillo. Fue ayer en el minuto 73 del Madrid-Barça (1-0). Con ventaja para los blancos, el brasileño fue sustituido por Rodrygo, lo cuál no se tomó bien. En el camino hacia la banda hizo constantes aspavientos mostrando su frustración, que dio paso a una frase que captaron los micrófonos una vez que salió del césped. «Siempre soy yo«, dijo en referencia a que suele ser el sustituido por delante de Mbappé. «¿Para qué estoy aquí? Yo me voy de aquí», declaró. Lo cierto es que semejante afirmación, en boca de otro jugador, hubiera supuesto un cisma, pero en el caso de Vinicius se interpreta como otra rabieta más de un jugador que no ha ganado en madurez a la vez que en edad. No parece que dé para más la declaración, en otro gesto más de Vinicius, al que el madridismo cada día le cuesta más defender, dadas sus constantes polémicas. A partir de ahí, se fue malhumorado enfilando el túnel de vestuarios.
Seguro que Xabi Alonso se reunirá con su jugador para aclarar la situación, aunque no parece que la paciencia del tolosarra vaya a ser tan grande como la de su antecesor, Carlo Ancelotti, que en ocasiones daba la impresión de hacer las veces de padre más que de técnico. Ahí no acabaron los asuntos de Vinicius fuera del juego. Una vez que el árbitro señaló el final, regresó al césped del Bernabéu en chancletas para celebrar la victoria con sus compañeros. Y ahí tuvo un encontronazo con la estrella culé, Lamine Yamal. El extremo del Barça había sido objeto primero de las burlas de Carvajal. «Habla ahora», le dijo el lateral. El del cuadro culé le contestó: «Dímelo fuera«, a lo que reaccionó airadamente Vinicius, que se fue directo a por su rival y tuvo que ser separado por miembros del cuerpo técnico merengue. Otro día más en el que se habla más del astro brasileño por sus desplantes y actitud que por su juego.


