Qué sabio es el refranero español, que parece adaptarse a cualquier hecho y momento. Zapatero a tus zapatos, hemos escuchado desde pequeños. Y hoy, 25 de junio de 2026, hemos comprendido su significado en su totalidad. Es que cuando no se hace caso al sabio refranero, las consecuencias son inevitables, incluso se han dado casos de penas puedes acabar en la cárcel. Porque si Zapatero se hubiera dedicado a lo suyo; es decir, a la política, es decir, a robar constante pero disimuladamente, otro gallo cantaría; y si no canta es que le duele la garganta.
Porque en el registro que se efectuó el 19 de mayo en las sedes socialistas, la secretaria y el abogado de Zapatero se negaron a entregar a la UDEF la llave de la caja fuerte. Incluso llegaron a avisar a los especialistas para abrirla por la fuerza, pero antes le dijo el sargento a los susodichos: «El que nada debe, nada teme», a la vez que uno de los agentes exclamó. «Ahora se entiende, es conde porque se esconde». Sin embargo, la secretaria le contestó, «el que guarda, siempre tiene». Finalmente se abrió la caja fuerte y explicaron que todo se trataba de una herencia de Sonsoles. Entre risas, los agentes exclamaron: Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Imagínate si empiezas a juntar conceptos del refranero y sigues ignorándolo… La avaricia rompe el saco es otro aviso a navegantes. Pero claro, para ser muy rico, no vale con hacer bien las cosas y ajustarse a la legalidad. Sin robar no se junta gran caudal. Esa parte sí que la tenía clara nuestro querido Zapatero, pero antes se coge al mentiroso que al cojo y al final, cuando abrieron la caja fuerte, no entendieron en un primer momento lo que estaban viendo, puesto que recordaron esas palabras de ZP de que ser socialista es «tener poco y dar mucho«.
Ante esa coyuntura, los atónitos agentes le preguntaron: «¿Para quién es todo esto porque ser socialista es tener muy poco, no?» Ahí se produjo un momento de tensión, cuando nadie entendía lo que estaba pasando. Relojes, joyas, lujo y más lujo en una caja fuerte, enseres impropios de un humilde dirigente socialista, que siempre apuestan por la más estricta de las mesuras. Si la riqueza con ellos no ha ido nunca. Sé caritativo, antes que la riqueza te haga odioso. Aparte de ladrones y golfos, incultos de la cultura y los dichos de su país.
Tampoco se lo aplicó Ábalos el refranero. No lo tuvo en cuenta y se arrepiente. Ahora, siendo juzgado, comprendió que no hay avaricia sin pena y que cuando estiras demasiado la cuerda se acaba rompiendo. Y para él se rompió todo, ya sabemos que tiran más dos tetas que dos carretas, quizás porque confió demasiado en que le taparían todas sus golferías, pero ya se sabe que donde hay confianza, da asco. En su defensa, alegó que no habría putas si no hubiese alcahuetas, a lo que una de ellas le contestó: Primero fui yo puta que tu rufián. ¿Rufián?


