Tras la eliminación del Real Madrid, el Baskonia, actual campeón de la Copa del Rey, también queda eliminado a manos del Joventut
La ACB ya no es territorio delimitado para los clubes más grandes de la competición. No al menos este año, tras la eliminación de dos de los favoritos para alzar el título en la primera ronda. El caso más sorprendente es el Madrid de Scariolo, que quedó eliminado a manos de un mucho más humilde La Laguna Tenerife. Pero ayer, volvió a saltar la sorpresa tras el pase del Joventut en el feudo del Baskonia a pesar de tener también la desventaja de campo. La rebelión de los humildes.
Se las temía muy felices el equipo vasco cuando superó al cuadro de Dani Miret en el primer encuentro. El tercer clasificado, con ventaja de campo, se adelantaba ante el sexto de la tabla. Recordamos que la primera serie es a tres partidos y las siguientes a cinco, de modo que es más fácil dar la sorpresa en la ronda inicial. Los verdinegros rompieron los pronósticos al ganar los dos encuentros siguientes y clasificarse a semifinales, donde ya le espera el Valencia Basket, un auténtico ogro que busca conseguir un título este curso.
En el otro lado del cuadro, el Barcelona, que necesitó los tres partidos para eliminar al UCAM Murcia, otro de los equipos que está tocando la puerta de los grandes, se verá las caras ante un motivado Tenerife, que tiene la oportunidad de derrocar a los dos históricos de la competición en una serie que arranca mañana. Por el momento, las apuestas apuntan al Valencia como claro favorito para llevarse el título. Aun así, los de Galbiatti cierran el curso con un título, tras coronarse en la Copa del Rey.
Directores de orquesta
Los dos planteles que han sido capaces de romper los pronósticos cuentan con un denominador común: ambos tienen dos directores de orquesta de primer nivel, como lo son Marcelinho Huertas y Ricky Rubio, dos bases experimentados, que han dirigido magistralmente a sus equipos. El base brasileño tiene 43 años en uno de los casos de mayor longevidad del la historia del baloncesto y fue totalmente clave para dejar en la cuneta a todo un Real Madrid.
Ricky Rubio es más joven (35) pero tras las insinuaciones de una posible retirada por salud mental, se agradece su continuidad y que siga derrochando talento por las pistas españolas. Ayer dio un auténtico recital, guiando a sus compañeros, a los que ha elevado desde su llegada. Para hacernos una idea, ambos compartieron vestuario en aquel DKV Joventut en las temporadas 2005-2006 y 2006-2007, hace dos décadas, y tras el paso de ambos por la NBA, vuelven a demostrar su infinito talento. Eternos.


