Ascienden a 14 los fallecidos, aunque hay siete desaparecidos y más de cien heridos, además de una veintena de infraestructuras dañadas
Un fuerte terremoto de magnitud 7,8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, provocando la activación de alertas de tsunami tanto en el archipiélago filipino como en diversas zonas costeras de Japón. El seísmo se registró a las 07:37 hora local y tuvo su epicentro a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias, con una profundidad aproximada de 35 kilómetros, según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Las autoridades filipinas confirmaron al menos 3 fallecidos y más de un centenar de heridos como consecuencia del terremoto y de las fuertes réplicas posteriores. Algunos medios locales y fuentes de Protección Civil elevaron posteriormente el balance de víctimas mortales a 14, mientras los equipos de emergencia continuaban evaluando los daños en las zonas afectadas.
El Gobierno filipino desplegó equipos de respuesta rápida en las áreas más castigadas por el seísmo. Las primeras evaluaciones apuntan a daños en una veintena de infraestructuras, entre ellas escuelas, centros comerciales y supermercados. Además, varias localidades sufrieron cortes en el suministro eléctrico y en las telecomunicaciones, lo que dificultó las labores de coordinación y rescate.
Tras el terremoto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología emitió una alerta de tsunami para varias provincias del sur del país, incluidas Davao Occidental y Sulu. Las autoridades advirtieron de la posible llegada de olas superiores a un metro y recomendaron a los residentes de las zonas costeras evacuar inmediatamente hacia terrenos elevados o desplazarse tierra adentro.
El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., aseguró que los servicios de emergencia permanecen desplegados en todas las zonas afectadas y pidió a la población seguir las indicaciones oficiales. Por su parte, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió de posibles olas de entre uno y tres metros por encima del nivel habitual del mar en algunas áreas costeras cercanas al epicentro.
Japón se prepara
La alerta también se extendió a otros países de la región. Japón activó medidas preventivas en parte de su costa sureste y oriental ante la posibilidad de recibir olas generadas por el seísmo. En algunas localidades costeras se ordenaron evacuaciones preventivas mientras las autoridades mantenían un seguimiento constante de la evolución del fenómeno.
El terremoto se produjo en una de las regiones sísmicamente más activas del planeta. Filipinas forma parte del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por la intensa actividad tectónica y volcánica, donde se registran con frecuencia terremotos de gran magnitud.


